Miles de personas se movilizaron este domingo en Guadalajara para exigir agua limpia y un suministro eficiente, en una jornada cuyo reclamo ciudadano quedó marcado por los enfrentamientos registrados frente a Casa Jalisco.
De acuerdo con las estimaciones de la movilización, más de cuatro mil 500 personas se concentraron en La Minerva y cerca de tres mil marcharon hacia la residencia del Ejecutivo estatal. Las cifras corresponden a distintos momentos y puntos del recorrido.
Los asistentes procedían de diversas colonias y exigieron soluciones inmediatas a los problemas de calidad y abastecimiento que han denunciado durante los últimos meses.

La jornada reunió a cuatro contingentes. El primero, de aproximadamente 200 personas y con presencia partidista, salió de La Minerva a las 11:00 horas rumbo a Casa Jalisco. Un segundo bloque estuvo integrado por ciudadanos convocados por colectivos de la sociedad civil.
Un tercer grupo partió cerca del mediodía y llegó alrededor de las 12:30 horas, cuando los enfrentamientos ya habían escalado. El cuarto decidió permanecer en La Minerva para mantener la protesta.
Con pancartas y dos figuras de calaveras de gran formato, los participantes lanzaron consignas contra el Gobierno de Jalisco y el Sistema Intermunicipal de los Servicios de Agua Potable y Alcantarillado (SIAPA), por la gestión hídrica.

La inconformidad ocurre tras semanas de reportes de agua turbia, oscura y maloliente en hogares metropolitanos. El gobernador Pablo Lemus atribuyó el deterioro al sistema antiguo de Chapala y anunció que dejaría de utilizarse esa conducción, vinculada con la presa Las Pintas.
La medida busca mejorar la calidad, pero implica menor disponibilidad y tandeos, denominados por la autoridad "rotación del servicio", mientras se plantea construir un acueducto sustituto.
Al advertir la violencia frente a Casa Jalisco, numerosos manifestantes regresaron a La Minerva, donde continuaron su exigencia de recibir agua de calidad en sus hogares.