La primera etapa de la reconstrucción de la Planta Potabilizadora número 1 de Miravalle registra un avance del 23% y se prevé que entre en operación en abril de 2027. El proyecto, ubicado en el área metropolitana de Guadalajara, contempla una inversión de 5 mil 417 millones de pesos y busca modernizar el tratamiento del agua proveniente del sistema Chapala-Guadalajara, informó Luis Barbosa Niño, director de la Comisión Estatal del Agua (CEA).
La intervención se desarrollará en tres etapas para renovar los procesos de potabilización y mejorar la capacidad de respuesta ante las variaciones en la calidad del agua cruda que recibe la instalación. De acuerdo con el funcionario, el proyecto incorporará nuevas tecnologías para reducir sustancias que afectan el olor, el color y el sabor del agua, además de fortalecer los controles de calidad.
Barbosa Niño explicó que la reconstrucción permitirá actualizar la infraestructura existente y mejorar la eficiencia operativa de la planta, que forma parte del sistema de abastecimiento de agua potable para la zona metropolitana de Guadalajara.
"Esta reconstrucción de esta planta de Miravalle tiene como objetivo modernizar y fortalecer integralmente el sistema de potabilización del área metropolitana de Guadalajara, para responder al deterioro y a la mayor variabilidad de la calidad de agua cruda que actualmente recibe la planta", señaló.
La capacidad total de tratamiento proyectada es de 7 mil 500 litros por segundo. La primera etapa aportará 2 mil litros por segundo, mientras que las dos restantes sumarán una capacidad de 5 mil litros por segundo.
Tres etapas para modernizar el tratamiento del agua
El calendario presentado por la CEA establece que la primera etapa entraría en operación en abril de 2027; la segunda concluiría en marzo de 2028 y la tercera, en enero de 2029.
La ejecución por fases busca mantener en funcionamiento la infraestructura durante los trabajos y reducir las afectaciones al suministro de agua potable. Según la información proporcionada por Barbosa Niño, la planta continuará atendiendo un caudal promedio aproximado de 5 mil 500 litros por segundo durante el desarrollo de las obras.
El funcionario detalló que el nuevo sistema está diseñado para recibir agua del Acueducto Chapala-Guadalajara y una fracción del sistema antiguo de abastecimiento.
"Esta intervención busca producir de manera continua agua potable con altos estándares de calidad mediante objetivos internos más estrictos que los límites máximos permisibles establecidos en la NOM-127-SSA1-2021, a fin de incrementar el margen de seguridad del proceso y asegurar la protección de la salud pública", afirmó.
La reconstrucción contempla ocho procesos de tratamiento: ajuste del pH, preoxidación con cloro, coagulación y floculación, sedimentación de alta tasa, oxidación intermedia con ozono, filtración en arena y zeolita, filtración con carbón activado y desinfección final con cloro.
La incorporación de ozono y carbón activado representa una diferencia respecto de los procedimientos convencionales. Estas tecnologías están destinadas a mejorar la eliminación de materia orgánica y reducir los compuestos que pueden modificar las características del agua.
Además, el proyecto incluye un sistema para tratar los lodos generados durante la potabilización, mediante procesos de espesamiento gravitacional y desaguado mecánico. El objetivo es reducir el volumen de los residuos y facilitar su manejo y disposición final, conforme a la normativa ambiental aplicable.
Modifican el terreno para mejorar la operación
Sobre el avance de la primera etapa, Barbosa Niño explicó que fue necesario modificar las condiciones del terreno disponible detrás de los trenes antiguos de potabilización del Sistema Intermunicipal de los Servicios de Agua Potable y Alcantarillado (SIAPA).
Los trabajos incluyeron la construcción de un muro de contención y labores de terracería para ajustar el perfil hidráulico, es decir, las condiciones de desnivel que permiten conducir el agua dentro de las instalaciones.
El director de la CEA indicó que esta modificación busca mejorar la eficiencia de la operación y evitar costos adicionales asociados al funcionamiento del sistema.
"Esta área del predio donde se ubican las instalaciones se modificó con un muro de contención y se hicieron terracerías muy importantes para modificar el perfil hidráulico, para ser más eficiente la operación", explicó.
La planta de Miravalle es una de las instalaciones centrales del sistema de potabilización metropolitano. Su reconstrucción busca ampliar y actualizar la capacidad de tratamiento mediante infraestructura que permita procesar el agua con mayores controles y responder a las condiciones de calidad del líquido que llega desde las fuentes de abastecimiento.
El proyecto continuará con la construcción de las tres etapas previstas, con fechas de conclusión programadas entre 2027 y 2029.