El traslado de lodos y sedimentos extraídos durante los trabajos de saneamiento de Las Pintas continuará ensuciando las calles por las que circulan los camiones, reconoció el director de la Comisión Estatal del Agua (CEA), Luis Enrique Barbosa Niño, quien señaló que las labores no pueden detenerse, pese a las molestias de los vecinos. Además, las autoridades aún no cuentan con resultados que permitan determinar si los residuos contienen contaminantes.
El funcionario explicó que el transporte de estos materiales húmedos genera escurrimientos sobre las vialidades. La situación ha provocado inconformidad entre habitantes de la zona, quienes han denunciado malos olores y exigido medidas para evitar afectaciones durante los trabajos.
Barbosa Niño confirmó que las condiciones del traslado se mantendrán mientras continúe el retiro de los sedimentos, por lo que las labores de limpieza tendrán que realizarse de manera paralela. "Se están vertiendo todos estos lodos, estos desechos. Está siendo abierto, con viviendas a los alrededores también. Hoy ya hay muchas denuncias de las personas porque no soportan los olores", declaró.
El director de la CEA también informó que la asociación Un Salto de Vida emitió un posicionamiento para exigir la suspensión de estas actividades o garantías de saneamiento y limpieza en las zonas afectadas.
CEA reconoce afectaciones y acuerda limpieza con municipios
Barbosa Niño indicó que, antes de iniciar los trabajos, se realizaron reuniones con autoridades municipales del Área Metropolitana de Guadalajara, particularmente de Tlaquepaque y Tonalá, para advertir sobre las afectaciones que ocasionaría el paso de los camiones.
Según el funcionario, durante esos encuentros se acordó trabajar de manera conjunta en la limpieza de las calles y en la comunicación con los habitantes. Sin embargo, precisó que el compromiso fue verbal y no quedó formalizado en un documento. "Quedamos de trabajar de manera conjunta en la limpieza, incluso en la socialización de las afectaciones que iban a tener las calles por donde se iban a transitar, por la ruta", explicó.
El funcionario reconoció que las autoridades conocen el nivel de afectación que generan los escurrimientos y señaló que la limpieza de las vialidades forma parte de las acciones necesarias para continuar con el saneamiento.
Como ejemplo, mencionó que el lunes 26 de octubre solicitaron el apoyo del municipio de Zapopan con una barredora y una pipa de agua, luego de que vecinos inconformes bloquearan una vialidad e impidieran temporalmente el avance de los camiones, lo que ocasionó congestionamiento vehicular.
Barbosa Niño sostuvo que el retiro de los lodos no puede suspenderse, debido a que forma parte de los trabajos para sanear Las Pintas y el canal, con el propósito de mejorar las condiciones del agua que se conduce por el sistema antiguo desde Chapala. "Es un mal necesario, porque sí tenemos que hacer un saneamiento de Las Pintas y del canal, porque si no vamos a seguir teniendo esta mala calidad del agua. Es decir, es una tarea conjunta de atender las descargas, pero atender también la vía de conducción a través de la cual van a llegar las aguas de Chapala por el sistema antiguo", afirmó.
Ubicación de los sedimentos responde a costos y logística
Sobre la decisión de depositar los materiales en un punto cercano a zonas habitadas, el titular de la CEA explicó que el sitio fue una de las opciones propuestas por los municipios debido a las condiciones de transporte. Indicó que en los alrededores predominan las ladrilleras, aunque también existen viviendas, y reconoció que trasladar los sedimentos a una ubicación más alejada elevaría considerablemente el costo de las operaciones.
De acuerdo con Barbosa Niño, llevar los residuos a una distancia mayor podría triplicar o cuadruplicar el gasto, por lo que la ubicación actual responde tanto a la logística como a la disponibilidad presupuestal.
El funcionario no precisó cuándo concluirán las afectaciones a las calles, pues estas continuarán mientras se mantenga el traslado de los lodos. Tampoco presentó resultados que permitan establecer si los sedimentos representan un riesgo por la presencia de sustancias contaminantes.
Mientras avanzan las labores de saneamiento, las molestias por los olores y la suciedad en las vialidades seguirán siendo parte de las afectaciones que deberán atender las autoridades estatales y municipales.