Cientos de fieles se congregaron este domingo en el Paseo Fray Antonio Alcalde, frente a la Catedral Metropolitana de Guadalajara, para participar en la Misa de Renovación del Patrocinio de la Virgen de Zapopan sobre la Arquidiócesis de Guadalajara, celebración religiosa que marca el inicio de las actividades de la Romería.
Por segundo año consecutivo, la ceremonia se realizó en este espacio del Centro Histórico, donde el cardenal José Francisco Robles Ortega, arzobispo de Guadalajara, dio la bienvenida a los asistentes y pidió la intercesión de la Virgen para encontrar una solución definitiva a la crisis del agua que enfrenta la Zona Metropolitana de Guadalajara.
Durante la celebración, el cardenal llamó a quienes tienen en sus manos la atención de esta problemática a actuar con responsabilidad, sensatez y unidad, al advertir que el acceso al agua está relacionado directamente con la vida y la salud de la población.

"Queremos pedirle que interceda, que inspire a quienes tienen en sus manos la solución del problema tan serio del agua en nuestra gran ciudad, que les inspire sentimientos de responsabilidad, de sensatez, de unidad, para que pronto y definitivamente se resuelva este gravísimo problema que tiene que ver con la vida, con la salud", expresó.
Piden paz y el fin de la violencia
Además de referirse a la problemática del agua, el cardenal José Francisco Robles Ortega pidió que cesen todas las formas de violencia en Guadalajara y en el resto de Jalisco, con el propósito de que la población pueda vivir en condiciones de justicia, paz y fraternidad.
La celebración eucarística fue presidida también por los obispos Juan Manuel Muñoz Curiel y Manuel González Villaseñor, auxiliares de Guadalajara; Eduardo Muñoz, obispo de Autlán; Héctor López Alvarado, obispo electo de Puerto Escondido, y Óscar Campos, obispo emérito de Ciudad Guzmán.
También participaron canónigos de la Catedral Metropolitana y numerosos sacerdotes y seminaristas.
La Virgen de Zapopan, patrona de la Arquidiócesis desde 1989
La Virgen de Zapopan fue declarada patrona de la Arquidiócesis de Guadalajara en 1989, por disposición del papa san Juan Pablo II, a solicitud del entonces cardenal Juan Jesús Posadas Ocampo.
Desde entonces, la renovación de su patrocinio forma parte de las tradiciones religiosas que anteceden a la Romería, una de las manifestaciones de fe más representativas de Jalisco.
Pese a las condiciones meteorológicas asociadas al huracán Simón en la región, los devotos acudieron al encuentro religioso para refrendar su fe y devoción a la también llamada Reina y Madre de Jalisco.
Comerciantes ofrecen platillos tradicionales en el centro histórico
En paralelo a las actividades religiosas, las calles del Centro Histórico de Guadalajara comenzaron a recibir a comerciantes que ofrecen alimentos y antojitos tradicionales de esta temporada.
Entre los productos que pueden encontrarse destacan los buñuelos enmielados y otros platillos típicos, como parte del ambiente que acompaña las celebraciones previas a la Romería de la Virgen de Zapopan.