A once meses de asumir el cargo, Claudia Sheinbaum Pardo llegó a su primer informe con retos en materia de seguridad y consolidando los cambios iniciados por su antecesor.
El primero fue la confirmación de que la Guardia Nacional quedaría bajo el mando de la Secretaría de la Defensa Nacional, más otras reformas para enfrentar delitos de alto impacto.
En su primer informe de gobierno, la presidenta destacó el fortalecimiento de la estrategia de seguridad y justicia a través de cuatro ejes:
Atención a las causas, consolidación de la Guardia Nacional, fortalecimiento de las capacidades de investigación y coordinación entre todos los órganos de gobierno y rechazó cualquier injerencia externa en las decisiones en materia de seguridad.
"Para que no haya ninguna duda, la política de construcción de la paz se decide soberanamente en México; nadie influye en ella, solo nuestra honestidad, convicción y certeza de que las y los humanistas sabemos gobernar con perseverancia, estrategia y damos resultados.", dijo.
Ya en su primer informe, la presidenta presumió una reducción de 25 por ciento en el homicidio doloso, basada en una nueva metodología para medir la incidencia delictiva, que fue criticada por especialistas, porque las fiscalías reclasifican delitos para que los resultados sean distintos.
De acuerdo con la organización México Evalúa, la baja en la incidencia delictiva no sólo sería resultado de la estrategia oficial, sino de la misma administración de la violencia ejercida por grupos criminales y las posibles inconsistencias en los datos oficiales.
En estados como Sinaloa, Guanajuato, Zacatecas, Sonora, Tabasco, Michoacán, Chihuahua o Morelos, los grupos criminales "pueden hacer que la violencia letal no desaparezca, sino que cambie de forma", mientras que las fiscalías locales optan por reclasificar delitos, en aras de reducir la tasa de homicidio doloso.
En algunos casos, en vez de homicidio doloso se reporta como tentativa de feminicidio o como desaparición de personas, lo que altera las cifras que mes a mes reporta el secretariado ejecutivo del sistema nacional de seguridad pública.
Y lejos de hablar de una disminución en el delito de extorsión, solo se refirió a las reformas legislativas en la materia.
"Hace unos meses lanzamos la estrategia nacional contra la extorsión y presentamos una reforma constitucional para que en todo el país este delito se persiga de oficio y la víctima pueda hacer su denuncia de manera anónima".
Así resumía Claudia Sheinbaum sus avances en materia de seguridad a once meses de gobierno y que ahora habrá de actualizar en este que será, el segundo informe del estado que guarda la nación.