Fe, gratitud y solidaridad unen a devotos de San Judas.
Con muestras de fe, agradecimiento y solidaridad, devotos de San Judas Tadeo celebraron este 28 de octubre al santo de las causas difíciles, mediante convivios y la entrega gratuita de alimentos y bebidas a ciudadanos en distintos puntos de Guaymas.
Una de las participantes fue Zulma Leticia Casanova González, quien, acompañada de su esposo, mantiene desde hace más de 15 años la tradición de preparar y repartir comida como una forma de agradecer los favores y las bendiciones que, asegura, ha recibido a través de su devoción al santo.

AGRADECEN BENDICIONES COMPARTIENDO ALIMENTOS
La ciudadana explicó que esta manda representa una manera de agradecer por la salud, el trabajo y el sustento diario de su familia, además de pedir que nunca falte alimento en su hogar y que continúen las bendiciones.
"Ya tenemos más de 15 años trayendo comida a la gente para darles un platito en agradecimiento de todo lo que nos hace, que no falte comida en nuestro hogar, trabajo y para que nos siga bendiciendo a través de San Judas" expresó Zulma Leticia Casanova.

COMPARTEN ALIMENTOS Y CONVIVEN ENTRE TODOS
Como parte de esta celebración religiosa, otros grupos de devotos también se reunieron para compartir alimentos y disfrutar de momentos de convivencia con familiares, amigos y ciudadanos que se acercaron a participar en los festejos. Para María del Rosario Gómez, la fecha representa una oportunidad de fortalecer los lazos familiares y mantener viva la tradición de reunirse en honor a San Judas Tadeo, con una invitación abierta a quienes deseen sumarse a la celebración.

"Aquí estamos celebrando una fiestecita en familia por el santo San Judas y con la familia Cota y todos los que vayan a llegar al ratito, pues vénganse aquí al rastro a convivir con la familia Cota Nápoles y un ratito de convivencia" comentó María del Rosario Gómez, devota a San Judas.


De esta manera, la celebración de San Judas Tadeo se convirtió en una ocasión para expresar la fe mediante acciones solidarias, compartir el alimento con quienes lo necesitan y agradecer por las bendiciones recibidas, en una tradición que año con año reúne a los creyentes en distintos sectores de la ciudad.