La CEDH señala que la seguridad vial requiere medidas integrales y no solo filtros antialcohólicos
La Comisión Estatal de Derechos Humanos (CEDH) en Sonora, llamó a las autoridades municipales a revisar las estrategias de prevención y seguridad vial en Hermosillo, luego del accidente ocurrido la madrugada del pasado lunes, que dejó cuatro personas fallecidas, entre ellas una joven de 19 años y dos menores de 15 y cuatro años, además de personas lesionadas.
El presidente de la CEDH, Cervando Flores Castelo, señaló que el caso no debe analizarse como un hecho aislado, sino dentro de un contexto más amplio de movilidad, prevención y responsabilidad de las autoridades.
Indicó que, de acuerdo con información atribuida al peritaje de la Fiscalía, el conductor habría circulado a 135 kilómetros por hora y bajo los efectos del alcohol.
"El fenómeno que tiene que ver con el accidente y la tragedia que vimos no se puede estar viendo como un asunto entre particulares o como un asunto aislado o fortuito, pues, se tiene que ver en un contexto", expresó.
Flores Castelo, cuestionó que no se priorice de otras maneras, la seguridad de las personas en la cultura vial, pues deja entrever una falta de responsabilidad y muchas inconsistencias parte de las autoridades al momento de un accidente.
Según datos proporcionados por la CEDH, durante 2025 se registraron 17 hechos viales con resultados viales en Sonora, cifra alarmante y que deja entrever la falta de responsabilidad de la ciudadanía, así como de protocolos más estrictos por parte de las autoridades.

CEDH plantea medidas de protección y garantías de no repetición
Por su parte, Gabriela Herrera, directora de Quejas y Atención Ciudadana de la CEDH, sostuvo que las consecuencias del accidente van más allá de determinar responsabilidades individuales, pues también existe una afectación social y la necesidad de prevenir nuevos casos.
"Esto que se vivió es la punta del iceberg de una estructura y de una forma y de una política que no está funcionando", afirmó.
Herrera, planteó revisar la responsabilidad de los establecimientos que venden bebidas alcohólicas, así como los mecanismos para evitar que se venda alcohol a personas visiblemente intoxicadas.
También llamó a las familias y a la ciudadanía a involucrarse en la prevención de conductas de riesgo, al considerar que la seguridad vial y el consumo irresponsable de alcohol requieren una respuesta compartida.