José Pablo Sánchez Zamacona, conocido como "Peque", salió de Zihuatanejo a los 14 años para integrarse a las fuerzas básicas del Atlas de Guadalajara. Su historia muestra las oportunidades que puede abrir el fútbol, pero también las exigencias y dificultades que enfrentan quienes buscan llegar a la élite.
Sí, nos fuimos, de hecho nos fuimos dos, me parece que fue Mi compañero ahí trabajo con él, con Cristian y nos fuimos a probar allá, yo me quedo., José Pablo Sánchez Zamacona, José Pablo Sánchez Zamacona, el *Peque*
Tras las pruebas, José Pablo consiguió quedarse en el club, donde permaneció aproximadamente seis años. Lejos de su familia y amigos, tuvo que adaptarse a una ciudad distinta, a una alimentación más exigente y a una rutina que combinaba escuela, gimnasio y entrenamiento.
"Yo me sentí muy bien, obviamente como chico no vas a resolver Tan rápido, pero me sentía a gusto y yo pensé que se iba este a estar ahí, no iba a llegar a Guadalajara", reveló José Pablo Sánchez Zamacona, el *Peque*.
Una lesión de rodilla lo mantuvo un año fuera de las canchas. Su experiencia demuestra que el fútbol profesional exige, además de talento, disciplina, preparación académica y apoyo familiar.
José Pablo no llegó a consolidarse en la primera división, pero su historia continúa ligada al deporte. Hoy, desde las canchas de Zihuatanejo, busca que otros niños tengan la oportunidad de perseguir el sueño que él comenzó a construir a los 14 años.