Habitantes de Zihuatanejo denunciaron la proliferación de bases de taxis presuntamente irregulares en el centro y colonias de la ciudad, donde las filas de unidades ocupan espacios de estacionamiento que podrían utilizar vehículos particulares. Cuestionaron la falta de atención de la Delegación de Transportes del Estado de Guerrero y de la Policía Vial Municipal para ordenar esta actividad.
En la colonia Vicente Guerrero, sobre la calle Del Pedregal, se forman filas de más de cinco taxis que permanecen estacionados mientras esperan pasajeros. Los vecinos señalan que esta práctica dificulta encontrar lugares para sus automóviles y motocicletas particulares.
Anteriormente, una situación similar se registró sobre la calle La Laja, frente al sindicato de hoteleros, en la misma colonia. Los reportes muestran que el problema dejó de concentrarse exclusivamente en el primer cuadro y ahora afecta también áreas habitacionales.
Denuncias anteriores siguen sin solución visible
La ocupación de espacios públicos tiene antecedentes documentados. En septiembre, habitantes denunciaron que, junto a la plaza Libertad de Expresión, los taxistas utilizaban entre seis y siete cajones pese a contar con cuatro espacios delimitados para su base.
Aquella denuncia tampoco pedía retirar el servicio, sino respetar los límites establecidos. Sin embargo, la aparición de nuevos puntos de concentración de taxis vuelve a exhibir la insuficiencia de vigilancia y ordenamiento por parte de las autoridades responsables.
Exigen recuperar el orden en las calles
Los inconformes consideran inadmisible que la expansión de estas bases continúe sin una respuesta visible. Exigen a Transportes y a la Policía Vial verificar cuáles sitios cuentan con autorización, delimitar sus espacios e impedir que ocupen estacionamientos destinados al resto de la población.
También plantean que, si existe necesidad de habilitar más bases, las dependencias coordinen su ubicación con transportistas y residentes. El objetivo no es impedir el trabajo de los taxistas, sino garantizar una convivencia ordenada y evitar que el uso de las calles quede sujeto a decisiones particulares.
Hasta ahora no se ha informado de un operativo específico para resolver las quejas recientes.
