Lancheros y pescadores de playa Linda, en Ixtapa-Zihuatanejo, retiraron sus embarcaciones de la franja de playa este viernes para resguardarlas ante el pronóstico de lluvias, vientos fuertes y oleaje elevado asociado al huracán Trudy, con el propósito de prevenir nuevos daños a su patrimonio y equipo de trabajo.
La medida fue adoptada después de las afectaciones registradas recientemente en esta zona costera, donde el incremento del oleaje obligó a trabajadores del mar a intervenir para recuperar lanchas amenazadas por el agua.
Los prestadores de servicios buscan evitar que las embarcaciones sean arrastradas, golpeadas o hundidas, especialmente ante la posibilidad de que las condiciones marítimas empeoren durante las próximas horas.
Antecedentes de daños por oleaje
En días anteriores, el fuerte movimiento del mar ocasionó complicaciones para mantener las lanchas aseguradas en la playa, situación que obligó a realizar maniobras de rescate para impedir pérdidas mayores.
El pasado 24 de septiembre, durante el paso del huracán Polo, las marejadas alcanzaron el estacionamiento de playa Linda, donde permanecían resguardadas unas 30 embarcaciones. Alrededor de 20 cooperativistas intervinieron para impedir que las lanchas fueran volteadas o arrastradas por el agua.
Puerto y muelle permanecen cerrados
Este viernes, el puerto de Zihuatanejo continúa cerrado a la navegación de embarcaciones menores, conforme a la disposición emitida por la Capitanía de Puerto desde las 13:00 horas del jueves 15 de octubre, con vigencia hasta nuevo aviso.
El uso del muelle de playa Linda también permanece suspendido debido a las condiciones marítimas, impidiendo las operaciones habituales de embarque y desembarque de pasajeros.
El atracadero había reanudado actividades el pasado 6 de octubre, después de nueve días cerrado por daños ocasionados por el oleaje, que requirieron reparaciones provisionales en el andador y las escalinatas.
La suspensión afecta las actividades de pescadores y prestadores de servicios turísticos que dependen de la navegación, mientras esperan condiciones que permitan regresar al mar sin exponer sus embarcaciones ni a sus ocupantes.
