Personal de la Dirección de Medio Ambiente y Recursos Naturales reinstaló este viernes una malla de protección en la desembocadura del estero El Negro, junto a playa Linda, en Ixtapa-Zihuatanejo, para restringir el acceso de personas al manglar y reducir el riesgo de encuentros con cocodrilos.
La barrera busca impedir que los reptiles se desplacen hacia las áreas frecuentadas por visitantes, pero principalmente evitar el ingreso de turistas y residentes al estero, una práctica que, según lo reportado, se había vuelto recurrente.
Instalan postes y malla ciclónica
Los trabajos consistieron en colocar nueve postes de madera enterrados en la arena, sobre los cuales se fijó una malla ciclónica de aproximadamente 20 metros de longitud. La estructura fue reforzada con alambre de púas en sus partes superior e inferior.
La delimitación había permanecido pendiente debido a las condiciones del mar y a la apertura de la desembocadura, que mantuvo una conexión entre la laguna y el océano. Estas circunstancias impedían realizar las maniobras de instalación con seguridad y estabilidad.
Una vez que las condiciones lo permitieron, el personal municipal efectuó la reposición de la barrera en este punto de contacto entre el estero y la playa, donde coinciden la actividad turística y el hábitat de cocodrilos.
Reponen señalamientos dañados por el oleaje
Además de la malla, fueron colocados señalamientos preventivos en las inmediaciones del estero. También se repusieron lonas informativas sobre el reglamento y uso de playas en el acceso al muelle de playa Linda.
Parte de estos materiales había resultado dañada por episodios de mar de fondo y fuertes vientos registrados recientemente en la zona costera.
La nueva delimitación pretende mantener separados los espacios de tránsito turístico y el área de manglar. Sin embargo, su efectividad también dependerá de que los visitantes respeten las advertencias y eviten cruzar hacia el estero, incluso cuando no observen cocodrilos en las inmediaciones.
