En México, durante 2025 y 2026, se han registrado hechos que han obligado a autoridades educativas y de seguridad a activar protocolos ante agresiones perpetradas por los mismos estudiantes.
Guerrero no es la excepción, con dos asesinatos de maestros entre 2025 y 2026, aunque los malhechores no fueron estudiantes, son hechos ocurridos fuera de las aulas, pero vinculados con la movilidad cotidiana de quienes integran las comunidades escolares.

En abril de 2026 varias escuelas de Guerrero, incluido Zihuatanejo, reportaron amenazas de tiroteo. Sin embargo, se detectó que se trataba de una broma promovida por las redes sociales.
Esto obligó a docentes a tomar acuerdos con los padres de familia. Para el ciclo escolar 2026-2027, la Secretaría de Educación Guerrero estableció el denominado Protocolo Mochila de Paz y Prevención, con participación de las familias y autoridades escolares.
La medida contempla revisiones preventivas, voluntarias y consensuadas, sin contacto físico con los estudiantes y respetando sus derechos.

La seguridad escolar implica controlar accesos, prevenir el ingreso de objetos peligrosos, atender amenazas, vigilar los horarios de mayor concentración y trabajar en la convivencia entre estudiantes, docentes y familias.
Los protocolos existen y toca a las autoridades educativas pulirlas hasta lograr que funcionen antes de lamentar un incidente fatal.