Habitantes de Palma de Cayaco, Santa María y otras comunidades rurales de Tecpan de Galeana, Guerrero, denunciaron el deterioro de sus carreteras, donde las lluvias recientes dejaron socavones, deslaves y baches de gran tamaño. Los pobladores solicitaron la intervención estatal ante los riesgos para automovilistas y las dificultades para trasladar productos agrícolas.
De acuerdo con los afectados, aproximadamente siete kilómetros del camino que comunica con Palma de Cayaco y Santa María presentan daños considerables, incluidos hundimientos, desprendimientos de tierra y piedras acumuladas sobre la superficie de rodamiento.
Deterioro dificulta llegada de suministros
Los habitantes explicaron que las condiciones de la carretera complican el ingreso de vehículos encargados de distribuir agua embotellada, gas doméstico, alimentos y otros artículos necesarios para las familias.
Además del riesgo de accidentes, los desperfectos pueden ocasionar daños mecánicos y retrasos en los traslados hacia las comunidades.
Por ello, solicitaron a la Comisión de Infraestructura Carretera y Aeroportuaria del Estado de Guerrero realizar una evaluación e intervenir los tramos afectados antes de que aumenten los daños.

Campesinos enfrentan problemas para transportar cosechas
La problemática también alcanza la carretera que conecta la vía federal Acapulco-Zihuatanejo con las localidades de Los Llanitos y Buenos Aires, donde se reportan baches de hasta dos metros de longitud.
Alejandra Abarca Jiménez, delegada de Los Llanitos, señaló que el deterioro perjudica directamente a productores agrícolas que necesitan transportar sus cosechas hacia los puntos de comercialización.
Entre los cultivos afectados por las dificultades de traslado mencionó maíz, frijol, chile, caña y ajonjolí, actividades que representan una fuente de ingresos para numerosas familias campesinas.
Los pobladores insistieron en que la rehabilitación de estas carreteras resulta necesaria para garantizar la movilidad, el abastecimiento y la seguridad de quienes las utilizan diariamente.
Hasta el momento, no se ha informado sobre un calendario de reparaciones ni sobre recursos asignados para atender los tramos señalados.
Los habitantes esperan una respuesta antes de que nuevos deterioros dificulten todavía más la comunicación con sus comunidades.