Aunque Zihuatanejo ha registrado llenos durante los fines de semana, prestadores de servicios turísticos advierten una baja afluencia entre semana durante esta temporada de verano, con ocupaciones hoteleras por debajo del 30 por ciento de lunes a viernes.
Algunos hoteles incluso han reportado ocupación nula en ciertos días, mientras que otros alcanzan el 100 por ciento los fines de semana, aunque estos casos no son la mayoría. El turismo de excursiones ha ganado terreno sobre el turismo individual, concentrando visitas únicamente en sábados y domingos.
Si bien hay buena conectividad aérea con ciudades como Querétaro, Morelia, Ciudad de México y el AIFA, esto no ha representado una mayor derrama económica en días hábiles. Factores como la inseguridad, la incertidumbre económica y los gastos por el regreso a clases podrían estar limitando los viajes.
Zihuatanejo mantiene ventajas competitivas por su cercanía con el Bajío, la capital del país, Estado de México y Puebla, pero el verano ha representado un reto mayor al esperado, a pesar del buen inicio de año para el sector.