El huracán Polo mostró desde su interior la estructura que caracteriza a los ciclones tropicales de mayor intensidad, en imágenes obtenidas durante una misión de reconocimiento aéreo de la NOAA en el Pacífico mexicano.

Las imágenes fueron captadas por el avión WP-3D Orion, conocido como "Miss Piggy", utilizado por la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos para estudiar huracanes y obtener información directamente desde el interior de estos sistemas.
El registro corresponde al momento en que Polo presentaba una estructura particularmente definida, con un ojo rodeado por una pared de nubes de gran desarrollo vertical.
El Centro Nacional de Huracanes confirmó que Polo alcanzó nuevamente la categoría 5 en la escala Saffir-Simpson, con vientos máximos sostenidos de aproximadamente 260 kilómetros por hora durante la noche del miércoles 23 de septiembre.
El avión de la NOAA atravesó el sistema para obtener información
El trabajo de los llamados cazahuracanes permite recopilar datos sobre la presión atmosférica, velocidad de los vientos y estructura interna de los ciclones, información que complementa las observaciones realizadas mediante satélites.
En las imágenes difundidas se observa el denominado "efecto estadio", una configuración visual asociada a la pared del ojo, cuyos niveles superiores pueden extenderse hacia afuera y generar una apariencia semejante a las gradas de un estadio.
El fenómeno permite apreciar desde el aire la dimensión y simetría de la estructura que rodea el centro del ciclón.
Polo mantiene una estructura compacta y un ojo bien definido
De acuerdo con el Centro Nacional de Huracanes, durante las primeras horas del jueves 24 de septiembre Polo continuaba como un huracán de categoría 5, con un ojo definido y una estructura convectiva intensa y simétrica.
Aunque el núcleo del sistema permanecía mar adentro, sus bandas exteriores comenzaban a extenderse sobre zonas del suroeste de México y a generar lluvias importantes.
El material fue acreditado al NOAA Corps y al alférez Josh Murdock, responsable de las imágenes difundidas durante la misión de reconocimiento.
Imágenes cortesía: NOAA