Michelle Villanueva, fue diagnosticada a los 31 años con cáncer de mama, quien enfrentó una mastectomía y quimioterapia. Un año y medio después de finalizar el tratamiento, quedó embarazada. Hoy su testimonio evidencia como una detección oportuna y el seguimiento médico salva vidas.
Baja California Sur registra 125 casos de cáncer de mama en lo que va de 2026 y ocupa el segundo lugar nacional en mortalidad por esta enfermedad, con una tasa de 24 defunciones por cada 100 mil mujeres de 20 años o más, de acuerdo con datos atribuidos a la Secretaría de Salud y al Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
En el marco del Día Mundial contra el Cáncer de Mama, que se conmemora cada 19 de octubre, la historia de Michelle Villanueva recuerda los desafíos que enfrentan las mujeres diagnosticadas con este padecimiento.
Michelle tenía 31 años cuando recibió el diagnóstico de cáncer de mama triple negativo, en etapa 1. El 14 de febrero de 2022, su vida cambió después de que detectó un bulto en uno de sus senos y acudió a revisión médica.
El diagnóstico dio paso a un tratamiento que incluyó una mastectomía bilateral y quimioterapia de abril a noviembre de ese año. Durante ese proceso, además de enfrentar los efectos físicos de la enfermedad, tuvo que afrontar el impacto emocional de perder el cabello, las cejas y las pestañas. "Perder mi cabello sí fue un tema muy difícil para mí, perder la ceja, las pestañas, sí fue algo muy duro", relató Michelle.
Cáncer de mama en Baja California Sur: las cifras de la enfermedad
De acuerdo con los datos proporcionados para esta nota, Baja California Sur contabilizó 325 casos en 2024, 190 en 2025 y 125 en lo que va de 2026. Las cifras muestran una reducción en los registros reportados, aunque el dato correspondiente a 2026 es parcial y no representa el cierre anual.
La entidad también presenta una tasa de mortalidad de 24 defunciones por cada 100 mil mujeres de 20 años o más, indicador que la coloca en el segundo lugar nacional, según la información atribuida a la Secretaría de Salud y al Inegi.
Cada 19 de octubre, el Día Mundial contra el Cáncer de Mama busca sensibilizar a la población sobre la enfermedad y la importancia de la detección oportuna. Identificar cambios en los senos y acudir a una valoración médica ante señales de alerta son medidas importantes para facilitar el diagnóstico.
Aunque la estadística permite dimensionar el impacto de este padecimiento, detrás de cada caso hay experiencias personales marcadas por tratamientos, cambios físicos y procesos de recuperación.
Michelle Villanueva: el diagnóstico, la quimioterapia y la maternidad

El cáncer de mama triple negativo se caracteriza por la ausencia de tres receptores que suelen utilizarse para orientar algunos tratamientos contra esta enfermedad. Puede presentar un comportamiento más agresivo que otros subtipos, por lo que el diagnóstico y la atención médica son fundamentales para definir el tratamiento adecuado.
En el caso de Michelle, las características del tumor llevaron a los especialistas a realizar una mastectomía de ambos senos, además de indicar quimioterapia. El proceso representó un desafío físico y emocional, especialmente por los cambios en su apariencia durante el tratamiento.
Un año y medio después de su última sesión de quimioterapia, recibió una noticia inesperada: estaba embarazada. Actualmente, disfruta de la maternidad junto a su hija Mabel. "Fue una felicidad, pero también fue un embarazo un poco pesado por ese lado, pero ya mi bebé es súper sana, bien tremenda", compartió.
Michelle también explicó que las revisiones médicas continúan formando parte de su vida y que cada consulta influye en la manera en que enfrenta el futuro. "Cuando salgo de revisiones todo bien, yo digo tengo seis meses más, así lo manejo", relató. También señaló que la enfermedad modificó su perspectiva personal y sus relaciones familiares: "Me dio más sentido del amor por la vida. También la enfermedad como que trajo más unión familiar, me acerqué más a Dios. Sí hay un antes y un después, definitivamente".
Su experiencia se suma a la de otras mujeres que han enfrentado el cáncer de mama y pone de relieve la importancia de prestar atención a los cambios en el cuerpo, acudir a los servicios de salud y mantener el seguimiento médico indicado por los especialistas.