El fenómeno de El Niño contribuyó a generar las condiciones oceánicas y atmosféricas que permitieron al huracán Polo intensificarse rápidamente hasta alcanzar categoría 5.
El fenómeno de El Niño alimenta la intensificación del huracán Polo al generar condiciones favorables en el Pacífico, entre ellas temperaturas del mar superiores a los 30 grados Celsius y baja cizalladura del viento, factores que permitieron que el ciclón se fortaleciera rápidamente.
En aproximadamente 24 horas, Polo pasó de tormenta tropical a categoría 5, con un incremento de sus vientos máximos de 90 a 290 kilómetros por hora, de acuerdo con los datos expuestos durante la sesión del Consejo Estatal de Protección Civil.

EL NIÑO APORTA ENERGÍA AL HURACÁN POLO
La temperatura elevada del océano es uno de los elementos que favorecen la intensificación de un ciclón tropical. En el caso de Polo, las condiciones asociadas al fenómeno de El Niño contribuyeron a que encontrara aguas suficientemente cálidas para obtener mayor energía.
A este factor se sumó la baja cizalladura del viento, que permitió que esa energía se concentrara en el sistema.
La cizalladura ocurre cuando la velocidad o dirección del viento cambia entre las diferentes capas de la atmósfera. Cuando es fuerte, puede desorganizar la estructura de un huracán; cuando es baja, permite que el sistema mantenga una estructura más organizada y favorece su fortalecimiento.
La meteoróloga y profesora de la Universidad Autónoma de Baja California Sur, Sandra Robles Gil Mestre, explicó que Polo encontró en su trayectoria las condiciones necesarias para intensificarse rápidamente.
"En esta zona, donde se encuentra el huracán Polo, se encontraban todas estas condiciones que favorecieron a que se intensificara el huracán", señaló.
La especialista destacó la rapidez del proceso, al recordar que Polo pasó de tormenta tropical el lunes por la mañana a categoría 5 el martes por la mañana.
POLO HA PRESENTADO FLUCTUACIONES EN SU INTENSIDAD
La intensidad del huracán Polo no se ha mantenido constante. Después de alcanzar la categoría 5, el sistema perdió fuerza y posteriormente volvió a intensificarse.
El Centro Nacional de Huracanes reportó la formación de una nueva pared del ojo, un proceso que puede generar cambios en la intensidad de un ciclón.
La evolución de Polo está relacionada con la interacción entre las condiciones del océano y la atmósfera. Mientras el sistema permanezca sobre aguas cálidas y en un entorno con baja cizalladura, puede conservar condiciones favorables para mantener o recuperar intensidad.
El fenómeno de El Niño, por tanto, forma parte de las condiciones ambientales que han acompañado la rápida evolución de Polo, junto con las altas temperaturas del mar y los vientos débiles en niveles superiores de la atmósfera.