Estudian 42 varamientos de pez remo en el Golfo de California (Loreto y La Paz) para conocer más de esta especie rara de profundidad.
Al menos 42 varamientos de pez remo se han registrado de abril de 2025 a la fecha en el Golfo de California, con avistamientos en Isla Santa Catalina, en Loreto, y en Isla Espíritu Santo, en La Paz. El fenómeno es documentado por el Laboratorio Pez Remo y analizado por un equipo independiente de especialistas de Baja California Sur que busca generar información científica sobre una especie considerada enigmática.
De acuerdo con los registros compartidos por el proyecto, los sitios de varamiento se concentran en dos municipios costeros del estado. A partir de estos reportes, el grupo RemoLab inició un trabajo de documentación sistemática para entender la distribución, biología y comportamiento del pez remo, una especie de aguas profundas asociada culturalmente a profecías de catástrofes.
El equipo está conformado por 10 personas y es encabezado por Fernanda Raygoza, estudiante de Maestría del Centro Interdisciplinario de Ciencias Marinas. Durante los últimos meses, el grupo reporta avances en la línea base de conocimiento de la especie, que hasta ahora cuenta con pocos estudios debido a la dificultad de acceso a su hábitat.
Descubrimientos sobre alimentación y depredadores del pez remo

El pez remo se alimenta de plancton y calamares. Entre sus depredadores se encuentran lobos marinos y tiburón cigarro, según los hallazgos del equipo.
De acuerdo con estudios científicos, se trata del pez óseo más largo del mundo. Alcanza hasta 11 metros de longitud y más de 200 kilogramos de peso. Se caracteriza por su color plateado y una aleta dorsal de color rojo o rosado que recorre todo su cuerpo. Habita entre los 200 y 1,000 metros de profundidad.
Uno de los aportes del proyecto es la descripción de su dieta y de interacciones tróficas que antes se desconocían o se asumían incorrectamente. "Hemos hecho pequeños descubrimientos también de su línea base, por ejemplo ni siquiera se sabía muy bien qué comían, desde algo básico, ya lo hemos ido describiendo. Antes se pensaba que no tenían depredadores, que ningún animal se lo podía comer, que su carne era insípida, y pues ya hemos reportado peces comiéndose los lobos marinos", afirmó Fernanda Raygoza, representante del proyecto RemoLab.
La especialista agregó que cuando la especie aparece en superficie generalmente se encuentra herida y sale a morir, y que no existe evidencia científica que vincule su aparición con tsunamis o terremotos.
Retos de la investigación y procedimiento científico en BCS
Para la investigación, el procedimiento incluye la disección y toma de muestras de diferentes órganos que se destinan a análisis de tejidos. También se recopila información sobre aspectos reproductivos y se toman muestras de cerebro y vértebras para ampliar el conocimiento sobre la especie.
Este tipo de estudios enfrenta retos por la duración de las investigaciones, que puede extenderse hasta 10 años, y por los costos asociados al trabajo de campo y laboratorio. "Pues es comprar equipo, suministro de laboratorio, que el formol, el alcohol, que los frascos, son como muchos gastos hormiga, pero el problema es que luego para otras fases del proyecto se ocupan más dinero. Necesitamos salir al mar para hacer arrastres de zooplancton porque el pez remo comen", señaló Raygoza.
El equipo de RemoLab mantiene actividades de recaudación de fondos a través de la plataforma GoFundMe y otros eventos para obtener recursos e insumos. El objetivo es continuar con el trabajo de campo y laboratorio y ampliar la información científica sobre los varamientos de pez remo registrados en las costas de Baja California Sur.