Gusano barrenador y el ganado ilegal


Pensamos que nos habíamos librado del gusano barrenador... luego vimos nuevos casos que coinciden, casualmente, con un aumento en el robo de aretes de ganado y el ingreso ilegal de reses desde Centroamérica.


Del 27 de julio de 2021 al 20 de mayo de 2026, el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica), organismo desconcentrado de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader), reportó el robo de 16 mil 758 aretes oficiales de ganado.


De éstos, 16 mil 617, corresponden a aretes de ganado bovino. 99 por ciento del total.


Estos dispositivos sirven para identificar a cada animal, revisar el control sanitario y la trazabilidad; de ahí la importancia de detectar cada pieza robada que fácilmente puede ser colocada a otro animal y así burlar los puntos de control sanitario.


Este robo persistente explicaría, en parte, el rebrote de la infestación de gusano barrenador en el ganado mexicano que ha provocado cierres parciales a las importaciones en Estados Unidos; una crisis sanitaria y económica que afecta a criadores, productores y exportadores de ganado en pie y cárnicos.




Y es que el robo de aretes no es cosa menor.


El rebrote de gusano barrenador en México coincide con el incremento en el robo de aretes en 2025, año en que se reportaron diez mil 312 robos, que representan 61.5 por ciento; es decir que dos de cada tres aretes fueron hurtados sólo en 2025.


Y hay más. En este mismo periodo del 27 de julio de 2021 al 20 de mayo de 2026, Chiapas concentró 67.5 por ciento de los robos. Fueron once mil 312 aretes robados; dos de cada tres del total de 16 mil 756.


La entidad con la segunda mayor cantidad de aretes robados fue Michoacán, con mil 959, y en tercer sitio está Aguascalientes, con 789? la diferencia es notoria.




¿Por qué es relevante el robo de aretes en Chiapas?


Porque es una entidad fronteriza que, de acuerdo con ganaderos y especialistas, es por donde entra el ganado de contrabando procedente de Centroamérica, a cuyos animales les podrían colocar los identificadores robados para evitar nuevas revisiones sanitarias en su trayecto hacia los rastros o el mercado estadunidense.


Jesús Alfredo Ancheta Molina, director de comercialización de la Unión Ganadera Regional de Sonora, alerta sobre el reforzamiento de los controles en la frontera sur.


"El control de la del ganado ilegal al país es sería la primera medida y lo han lo han tratado de hacer y lo siguen haciendo. No detener la entrada de ganado del sur, mientras se haga de una forma ordenada, sea ganado que se revise, como tú dices, el origen, el arete, que se identifique correctamente, que vaya al destino correcto, que se conozca la movilización de ese ganado al pie de la letra, de dónde sale y a dónde va y que no se cambie sus destinos".


Gerardo Gleasson Caram, dirigente de la Unión de Ganaderos de la Costa de Chiapas es claro al acusar que existe "permisibilidad de algunos tipos de autoridades por años que han pasado ganado por cualquier tipo de lugares, algunas lo pasan como si fuera legal, otros por abajo del puente, pero finalmente lo legalizan y esa ganadería termina en engordas en Chihuahua, Sonora, en Sinaloa, San Luis Potosí".


En este sentido, el dirigente ganadero advierte que al robo de aretes de ganado en México, se suma un mercado negro de aretes en los hatos que provienen de países de Centroamérica.


"Desde hace unos años existe un arete especial, si mal no recuerdo es el arete 49, que es el arete que valida a los animales de Centroamérica, principalmente de Guatemala hacia México y estos aretes se han vendido en forma indiscriminada".


Otro factor de relevancia que tiene Chiapas en el sector es que en Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, estuvo la planta productora de moscas estériles que operó de 1974 al 21 de mayo de 2013, durante el gobierno del presidente Enrique Peña Nieto, con el argumento de que se había erradicado esta enfermedad parasitaria que afecta principalmente al ganado.


Sin esta mosca estéril que evita la propagación de las larvas del gusano barrenador, México quedó expuesto al retorno de la plaga, con el simple hecho de que una vaca o toro infectado entrara a territorio nacional.


Gusano y cierre fronterizo


México es uno de los principales productores de ganado en el mundo y principal exportador hacia Estados Unidos.


Entre 2023 y 2024, México exportó 1.3 millones de cabezas de bovino.




Sin embargo, los primeros casos de gusano barrenador en México, provocaron el cierre de la frontera de Estados Unidos a las importaciones ganaderas mexicanas, un cierre que ha sido intermitente desde inicios de 2025 y que se ha prolongado por casi 18 meses, por órdenes del presidente Donald Trump.


Para el gobierno estadunidense, el gusano barrenador se convirtió en un buen pretexto para mantener sus políticas proteccionistas, mientras el tema se encuentra en la agenda de discusiones para la permanencia o cancelación del acuerdo comercial de América del Norte.


Y es un buen pretexto porque las exportaciones de ganado en pie se dan desde los hatos de los estados de la frontera norte, como Chihuahua, Coahuila, Durango, Tamaulipas y especialmente Sonora.


"Ha sido un sector muy golpeado; dejamos de percibir alrededor de mil dólares por cabeza, no nomás el ganadero, también se ha afectado otros sectores de la de la economía que se manejan alrededor de esta industria, como es transporte, médicos, servicios de cuarentenarias, todo un aumento económico", dice Ancheta Molina.


Al respecto, Raúl Riquelme Cacho, presidente de la Asociación Nacional de Establecimientos TIF (ANETIF) destacó el impacto que tuvo el cierre de la frontera que obligó al sector ganadero mexicano, a asumir el cuidado de miles de becerros que se convirtieron en adultos en nuestro territorio.


"Tuviste que tomar decisiones muy abruptamente para quedarte con esos animales y procesarlos. ¿Qué significa? Pues de becerro a res, alimentarlo, acompañarlo, que tenga salud, que esté bien atendido".


Además del exceso de animales, hubo una sobreproducción de carne y esto impacto el consumo nacional, porque "el mercado mexicano estaba acostumbrado a un volumen determinado de carne, cuando eso crece, tiene muchas consecuencias, pero particularmente ya no sólo en la disponibilidad, sino también en el precio, no nada más estoy invirtiendo, sino además voy a perder, porque el precio se cayó", agrega Riquelme.


La ruta del ganado


Los casos de vacunos infestados por la plaga vienen desde la frontera sur y para llegar a Estados Unidos deben atravesar Chiapas, Tabasco, Veracruz y llegar a Tamaulipas, que es la ruta más directa y económica para arriar el ganado.


Y es allí donde el robo de aretes se convierte en pieza clave del contagio.


En todo el país, el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica) cuenta con 98 oficinas de inspección de sanidad agropecuaria, pero existen 569 puntos de verificación e inspección interna, de los cuáles 481 son puntos de verificación zoosanitaria; es decir, para verificar el estado del ganado que se produce y mueve por el territorio nacional para su venta, consumo y exportación.


En Chiapas hay nueve puntos de verificación; siete de ellos se encuentran en la ruta natural de traslado de ganado de pie desde la frontera con Guatemala, hacia Tabasco, en donde hay 12 puntos de revisión de ganado.


Siguiendo la ruta por Veracruz, allí operan 20 puntos de revisión y el ganado aún tendría que pasar por otros tres PVI que operan en Tamaulipas.


He aquí la clave del robo de aretes.


Los contrabandistas ingresan de manera ilegal ganado bovino por la frontera de México con Guatemala, ya sea por Chiapas o por Tabasco.


En territorio mexicano compran aretes robados o son parte del robo y se los colocan a los animales ilegales y esos números de identificación se encuentran en los registros oficiales, lo que les ayuda a pasarlos como animales ya registrados y obviar las revisiones en los puntos de verificación de Senasica.


Esto no descartaría casos de corrupción de personas servidoras públicas.


Fallas en la trazabilidad


Otro problema es el seguimiento al robo de aretes.


De acuerdo con Senasica, de los 16 mil 758 identificadores robados del 27 de julio de 2021 al 20 de mayo de 2025, sólo fueron cancelados cuatro mil 756; de éstos, tres mil 395 corresponden a aretes de ganado bovino; son siete de cada diez.


Esto significa que 12 mil 002 aretes siguen perdidos; nadie sabe dónde están o en las orejas de qué animal quedaron.



En México, el robo, clonación, expedición o uso ilegal de aretes de identificación de ganado se equipara al delito de abigeato y aunque es un delito de fuero común, las sanciones van de los dos a los 15 años de prisión, además de multas económicas y las agravantes en el caso de involucramiento de personas funcionarias públicas.


De acuerdo con cifras del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, en el primer semestre de 2026 (enero-junio) se reportaron mil 323 casos de robo de ganado, pero no se especifica cuántos fueron animales robados y cuántos fueron robos de aretes.


En todo 2025, se reportaron dos mil 483 casos de robo de ganado.




Sin embargo, las fiscalías de justicia de los estados, responsables de enviar esta información al gabinete de seguridad, no desagregan los casos, lo que hace difícil rastrear cuántas carpetas de investigación se han iniciado y en muchos casos, los propios ganaderos no denuncian este delito, a pesar de que existe un procedimiento específico para denunciar el robo, clonación o extravío de aretes, ante el Sistema de Identificación Individual de Ganado (SINIIGA), dependiente de Senasica.


El protocolo establece los siguientes pasos:


1. Dar aviso a las autoridades

2. Documentar y hacer una relatoría de los hechos

3. En su caso, acompañar de pruebas documentales como fotos y video

4. Presentar denuncia formal ante el Ministerio Público

5. El Centro Operativo Nacional del SINIIGA desactiva el arete y bloquea esos números

6. Senasica verifica cualquier operación con datos de aretes desactivados.



Sin embargo, la permanencia de aretes entre animales vivos supone un reto enorme para identificar el contrabando y contener los contagios de gusano barrenador y otras plagas y miasis asociadas al ganado, como advierte Gleasson Caram desde la frontera sur.


"Es un tema un poco engorroso, la tramitología sí es amplia y la finalidad no lo veo malo, que es checar la trazabilidad en sí del ganado, de dónde viene y hacia dónde va, pero muchas veces esto deriva en mucha corrupción, porque en la ganadería no estamos exentos de la misma".


"Tener una trazabilidad perfecta de ese de ese ganado que entra, el ganado legal y por supuesto evitar que entre ganado ilegal. Lo demás es seguir los protocolos para la importación legal de ese animal al territorio nacional, como lo tenemos para exportarlo". agrega Ancheta Morales, desde la frontera norte.


"El Siniiga que permite conjugar todos esos esfuerzos para monitorear efectivamente el movimiento de los animales, para saber dónde están, dónde nacieron, dónde se alimentaron, dónde se movieron, dónde se mataron y en qué se convirtió", comenta Raúl Riquelme de la ANETIF.


Y mientras persista el ingreso ilegal de ganado, las fallas en la trazabilidad de miles de cabezas que transitan por el país, Senasica y ganaderos del norte han optado por cerrar sus propios territorios para contener de manera interna los contagios, como dice Jesús Ancheta, de la Unión Ganadera Regional de Sonora.


"Cerrar el tránsito de tanto de ganado, bovino, equino, caprino, ningún tipo de ganado puede ser introducido al estado y el que el poco que pasaba hacia el norte, pues también tuvo que ser afectado a como fue avanzando la plaga en el centro y sur del país".


Y aunque el gobierno de Donald Trump aceptó una reapertura parcial a las importaciones de ganado en pie y carne de bovino procedentes de México, el tema seguirá en la agenda bilateral, pues es una parte importante del capítulo agropecuario del acuerdo comercial entre México, Estados Unidos y Canadá.


Noticias Relacionadas

Más de Meganoticias