Daisy Monserrat Rodríguez sufrió un accidente automovilístico en mayo de 2025 que la dejó 17 días en coma y con múltiples fracturas.
A casi dos años del percance, continúa con complicaciones en la pierna derecha, dolor crónico y dificultades para caminar, mientras espera que el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) programe una nueva cirugía.
El accidente ocurrió el 17 de mayo de 2025, cuando se dirigía a trabajar. El vehículo en el que viajaba cayó a un desnivel de aproximadamente 20 metros. Tras el impacto, Daisy salió proyectada y sufrió lesiones que requirieron varias intervenciones quirúrgicas.
La primera operación fue en el brazo y se realizó el 2 de julio de ese año, más de un mes después del accidente.
"Yo me accidenté el 17 de mayo del 2025. A mí me operaron del brazo el 2 de julio", relató.
El 30 de julio fue intervenida de la pierna derecha. Sin embargo, durante el procedimiento surgieron complicaciones relacionadas con el equipo de rayos X, lo que impidió completar la intervención como estaba prevista.
"Un mes después, el 30 de julio me operaron de la pierna y tuvieron un problema. La máquina de rayos X no funcionó. Entonces, nada más me quitaron los fijadores que sostenían mi hueso", explicó.
De acuerdo con su testimonio, desde entonces ha pasado por alrededor de ocho cirugías, pero las complicaciones en la extremidad no han terminado.
Una infección en el hueso y una cirugía que no llega
La lesión evolucionó a una fístula activa asociada con una infección en el hueso, según el diagnóstico que recibió de su traumatólogo. Después de casi cuatro meses de tratamiento con distintos antibióticos, la herida permaneció abierta y los médicos determinaron que necesitaba otra intervención quirúrgica.
La operación estaba prevista para septiembre de 2026, pero no se concretó. Daisy explicó que el personal médico le había planteado la posibilidad de operarla el 21 de septiembre; sin embargo, la fecha llegó sin que recibiera la llamada para confirmar el procedimiento.
Además, señaló que, debido a la complejidad de su lesión, en el hospital del IMSS en Cabo San Lucas le indicaron que debía ser atendida en la unidad de La Paz.
"A mí me dijo: ?Yo voy a hacer todo para que te puedan operar el 21 de septiembre de este año?. No llegó la llamada. Y en Cabo San Lucas, por lo complicado de tu caso, no te podemos operar aquí. Tiene que ser en La Paz", relató.

Dolor crónico y dificultades para recuperar la movilidad
La falta de una nueva cirugía también ha prolongado las dificultades que enfrenta para realizar actividades cotidianas. Daisy asegura que los medicamentos dejaron de controlar el dolor, que describe como crónico y severo. Incluso, entre las recomendaciones que ha recibido está acudir a una clínica del dolor.
Actualmente utiliza silla de ruedas y andadera para desplazarse. También necesita plantillas ortopédicas debido a la pérdida de parte del hueso de la pierna derecha. A esto se suma la pérdida de tejido y una herida que permanece abierta.
"Es difícil dejar la silla de ruedas, utilizar el andador para caminar. Perdí parte de mi hueso, por lo cual yo ya no camino para allá. Tengo que tener plantillas ortopédicas y entonces es como que todo el tiempo estar cojeando. Perdí hueso. Perdí piel. Tengo un orificio en la pierna. Tengo hijas. ¿Qué hago? En este caso, ¿qué hago?", expresó.
Mientras espera la intervención, también enfrenta dificultades para mantener el tratamiento y atender la lesión. De acuerdo con su testimonio, realiza sus propias curaciones y compra parte del material que necesita para mantener la herida atendida.
Su principal petición es que el IMSS defina una fecha para la cirugía y le proporcione una solución médica que permita atender las complicaciones que persisten desde el accidente.
A casi dos años del percance, Daisy continúa enfrentando las consecuencias de las lesiones, con movilidad limitada y dolor que afecta su vida diaria. Su objetivo, asegura, es recuperar la capacidad de caminar y retomar sus actividades junto a sus hijas.