El sistema hidráulico de La Paz registra pérdidas significativas por fugas, robo y fallas en la infraestructura, lo que limita el abasto pese a contar con suficiente capacidad de extracción.
En La Paz, Baja California Sur, el problema del agua no se limita a la escasez si no a pérdidas por fugas, robo y fallas en la infraestructura reducen significativamente el abasto en la ciudad. Aunque el sistema cuenta con capacidad suficiente, autoridades y especialistas coinciden en que la distribución deficiente impide garantizar el suministro continuo.
Hace cuatro años, el Ayuntamiento detectó una red de robo de agua que operaba en distintos puntos de la ciudad. En la colonia 8 de Octubre funcionaba una "garza" clandestina que abastecía hasta 40 pipas diarias, mientras que en otro predio se realizaban hasta 150 cargas al día. En total, el huachicoleo alcanzaba un millón 800 mil litros diarios, volumen equivalente al consumo de más de mil 600 viviendas.
La alcaldesa Milena Quiroga Romero explicó que estas tomas ilegales afectaban directamente a miles de familias.
"Entonces es el agua para 1000 y tantas casas diarias. Más de dos mil familias dejaron de estar afectadas por el huachicol porque se logró inyectar el agua a la red", señaló.
Fugas y fallas reducen el abasto
Aunque el robo fue contenido, el sistema enfrenta otro problema estructural: las fugas. Actualmente, La Paz opera con 44 pozos que generan entre mil y mil 50 litros por segundo, volumen que en teoría sería suficiente para abastecer a toda la ciudad. Sin embargo, hasta 40% del agua se pierde antes de llegar a los hogares.
El asesor ambiental Francisco Javier Guzmán Roa indicó que las pérdidas ocurren tanto en la red pública como en instalaciones domésticas.
"Hay lugares donde se pierde casi 40% del gasto que la ciudad aporta", afirmó.
En la colonia Indeco, un monitoreo con 922 medidores ultrasónicos detectó que de 378 metros cúbicos suministrados, solo 374 llegaron a los usuarios, lo que representa una pérdida del 9% en ese sector. Este patrón se repite en distintas zonas.
Déficit y afectaciones a la población
A la problemática se suma el déficit del acuífero de La Paz, estimado entre 15 y 18 millones de metros cúbicos anuales, volumen que no logra recuperarse. Esto limita la disponibilidad a largo plazo.
En colonias con baja presión, las familias han optado por almacenar agua en recipientes o comprar garrafones,así lo dio a conocer Conchita Gastélum, habitante de la colonia La Fuente."No sube, no hay? no nos la echan ni bajo tierra, no llega".
Otra residente explicó que dependen de almacenamiento constante "Compramos varios contenedores? para salvar la situación".

Especialistas señalan que, con una red en mejores condiciones, la ciudad podría prescindir del tandeo. No obstante, la rehabilitación del sistema hidráulico requeriría una inversión cercana a los 2 mil millones de pesos.
La crisis hídrica en La Paz, concluyen, no responde únicamente a factores naturales, sino también a problemas de gestión, infraestructura y control del recurso.