La falta de participación de directivos escolares en la toma de decisiones y el deterioro de planteles educativos limitan la atención a las afectaciones por lluvias en Baja California Sur.
El maestro Carlos Betancourt indicó que las decisiones deben tomarse de acuerdo con la realidad que se vive en cada escuela y no limitarse a acciones como barrer o eliminar encharcamientos, ya que los daños incluyen falta de agua, drenaje colapsado, fallas de energía eléctrica y cables que ponen en riesgo al alumnado y al personal.
Las afectaciones por lluvias en escuelas de Baja California Sur van más allá de los encharcamientos. De acuerdo con el docente, existen factores estructurales que agravan la situación, como la antigüedad de los planteles y el mobiliario con 20 y 30 años de servicio, lo que representa un riesgo para estudiantes y condiciones no óptimas para el aprendizaje.
Betancourt señaló que las cuotas escolares son insuficientes para subsanar los gastos de reparación y mantenimiento, y que no es obligación de padres y maestros cubrirlos. Afirmó que corresponde a la autoridad educativa local y gubernamental mantener los planteles en condiciones adecuadas.
Protocolos y prevención durante lluvias
El profesor consideró que hace falta informar y prever protocolos claros cuando las lluvias ocurren durante la jornada escolar. Explicó que el personal resguarda al alumnado dentro de los salones, fuera de áreas de riesgo, e incluso suspende recesos, pero el escenario externo a los planteles complica la respuesta. "Si tomaran más en cuenta la parte directiva de cada uno de los planteles se pudieran tomar mejores decisiones", expresó.
Añadió que factores como la falta de agua potable, drenaje colapsado, ausencia de energía eléctrica y cableado en mal estado deben considerarse al evaluar si un plantel puede operar después de una lluvia. Estas condiciones, dijo, son recurrentes y se relacionan con la antigüedad de la infraestructura educativa.
El mantenimiento de escuelas en Baja California Sur, concluyó, requiere intervención institucional para garantizar espacios seguros para estudiantes y personal docente y administrativo.