Por su ubicación geográfica, casi toda la lluvia que cae en la ciudad termina en el mar, arrastrando consigo desechos y sedimentos. Como consecuencia, las playas de la ensenada reciben grandes cantidades de contaminantes que afectan su calidad.
De acuerdo con especialistas, cada temporada de lluvias las playas de La Paz presentan mala calidad en el agua. La Red de Observadores Ciudadanos (ROC), a cargo de Alberto Guillén, explicó que en las últimas semanas zonas como El Coromuel, La Concha y El Caimancito han registrado niveles elevados de contaminación. "El agua que no ha sido procesada, que no ha llegado a la planta de tratamiento, es justo lo que va a dar al malecón o a la zona de costa. De aquí a que se dispersa, pueden pasar más de 72 horas", advirtió Guillén, quien también destacó que esta es la época más complicada: "Afortunadamente nos están llegando lluvias, se agradece, pero hay que tomar la precaución".
Según la Comisión Estatal para la Protección Contra Riesgos Sanitarios (COEPRIS), en abril se realizaron análisis en 39 zonas litorales de playas en Baja California Sur, obteniendo un promedio de 10 NMP (Número Más Probable de enterococos), cifra dentro del límite permitido. Además, el pasado 13 de agosto confirmó que El Coromuel se encuentra en condiciones aptas para uso recreativo.
A pesar de ello, la presencia de lluvias sigue representando un riesgo sanitario. El límite permitido para que el agua sea apta para uso recreativo es inferior a 200 NMP por cada 100 mililitros; superar este valor indica contaminación fecal, por lo que no es segura para bañistas.
En contraste, usuarios como Arturo Arredondo, habitante de La Paz, disfrutan del mar durante esta temporada: "Todas las demás desde El Coral hasta El Sargento. Todas me encantan, todas son muy bonitas, el agua muy bien". Alfonso Ovalle, visitante de San Diego, señaló que la toma de muestras por parte de autoridades les genera confianza: "Eso nos da seguridad de que vamos a estar bien".
Aunque los análisis oficiales confirman que algunas playas cumplen con los estándares, la llegada de lluvias incrementa los riesgos sanitarios. Expertos recomiendan no ingresar al mar por lo menos 72 horas después de la última lluvia para evitar problemas de salud.