Guanajuato acumula 865 casos de gusano barrenador, de los cuales 71 permanecen activos, informó la secretaria del Campo, Marisol Suárez Correa.
De acuerdo con la funcionaria, el reporte tiene corte al 13 de septiembre y se actualiza constantemente conforme los animales reciben tratamiento y se recuperan. Hasta el momento, aseguró, ningún ejemplar ha muerto por esta infestación en el estado.
Xichú concentra la mayor cantidad de casos, con 223, seguido por San Luis de la Paz, con 136, y San Diego de la Unión, con 56. Manuel Doblado, Ocampo y San Francisco del Rincón presentan un caso cada uno.
La dependencia mantiene acciones de prevención y capacitación entre productores para detectar heridas que puedan facilitar la infestación, ya que las larvas son depositadas por una mosca en lesiones abiertas del ganado.
Para atender los reportes, la Secretaría del Campo dispone de 38 agentes de cambio, quienes acuden a las unidades de producción para revisar a los animales y confirmar posibles casos. Cuando se detecta el parásito, se aplica el tratamiento correspondiente.
Suárez Correa aclaró que la presencia del gusano barrenador no significa que el animal deba ser sacrificado o puesto en cuarentena. Una vez suministrado el medicamento, se contempla un periodo aproximado de 15 días para completar el tratamiento antes de que el ganado pueda regresar a sus actividades productivas.
La secretaria también señaló que Guanajuato mantiene una cifra menor de casos frente a Oaxaca y Chiapas, donde, según los datos mencionados por la funcionaria, se contabilizan alrededor de 5 mil 300 y 7 mil 600 casos, respectivamente.

El gusano barrenador del ganado (GBG) no es un organismo que "nazca" dentro de los animales. El problema comienza con una mosca, Cochliomyia hominivorax, cuya hembra busca heridas abiertas en mamíferos y deposita ahí sus huevecillos. Entre 12 y 24 horas después nacen las larvas, que empiezan a alimentarse de tejido vivo. Permanecen en la herida entre cuatro y ocho días, después caen al suelo, se transforman en pupas y finalmente emergen como nuevas moscas.
El ciclo puede completarse aproximadamente en 21 días, lo que explica la capacidad de expansión de la plaga bajo condiciones favorables de temperatura y humedad. Incluso una herida pequeña puede convertirse en punto de infestación.
