La llegada masiva de pipas de combustible a Irapuato, derivada del cierre de ductos en Jalisco, mantiene saturada la carretera federal 45, en el tramo Irapuato-Salamanca, a la altura de Ciudad Industrial. La alcaldesa Lorena Alfaro García advirtió que la situación podría favorecer actividades ilícitas y generar mayores problemas de movilidad.
La edil explicó que Petróleos Mexicanos (Pemex) le comunicó que las unidades continuarán concentrándose en el municipio por tiempo indefinido, debido a que la capacidad disponible para cargar combustible es limitada y los vehículos deben esperar durante varias horas para realizar las maniobras.
Alfaro García manifestó que llegan alrededor de 300 pipas al día, por lo que su preocupación son las consecuencias que podría traer la permanencia prolongada de los transportistas en la zona, entre ellas posibles casos de robo de combustible, venta de drogas, comercio ambulante y prostitución, además del impacto a la circulación vehicular.
La funcionaria indicó que el problema ya fue expuesto ante el secretario de Gobierno de Guanajuato, Jorge Jiménez Lona, para solicitar apoyo en las gestiones con las autoridades federales.
La alcaldesa señaló que su administración buscará recuperar las condiciones habituales en la zona; sin embargo, reconoció que todavía no existe certeza sobre cuándo terminará la medida, ya que Pemex no ha establecido una fecha para normalizar las operaciones.

Pide que se reconsidere determinación
De acuerdo con la alcaldesa, el propio Pemex solicitó la intervención del municipio ante la Federación, luego de que el cierre de los ductos en territorio jalisciense modificara la operación del traslado de combustible y llevara las cargas hacia Irapuato.
La funcionaria consideró necesario que las instancias federales revisen esta determinación y establezcan una solución que permita retirar la concentración de unidades y evitar que las afectaciones se prolonguen.
La concentración de unidades también representa un reto para la movilidad y la seguridad. La presencia constante de vehículos de carga pesada en este corredor puede complicar los desplazamientos de automovilistas y trabajadores que circulan diariamente por la zona industrial, además de incrementar la presión sobre la infraestructura vial.
Ante este panorama, el municipio busca que las autoridades federales definan alternativas para organizar el flujo de las pipas y reducir los riesgos durante las horas de espera. No obstante, mientras continúe la contingencia en el suministro y no se modifique la logística de distribución, Irapuato podría seguir enfrentando las consecuencias de esta concentración vehicular.
