El cierre repentino de la guardería subrogada KOBI, en Dolores Hidalgo, dejó a 108 niñas y niños sin servicio.
A esto se le suma otra guardería KOBI, ubicada en el municipio de León, donde se atendían a 101 menores, sumando así 209 infantes que deberán ser reubicados.
Ante esta situación, madres y padres han denunciado que no fueron notificados con anticipación, sin tiempo suficiente para buscar alternativas.
Para los padres, una guardería representa mucho más que un espacio para dejar a sus hijos: implica confiar su alimentación, higiene, descanso, seguridad y desarrollo a personal capacitado. Por lo que un cierre inesperado puede alterar la dinámica familiar, generar gastos imprevistos e incluso dificultar que madres y padres acudan a trabajar.
En Guanajuato, el IMSS reportó 77 guarderías hasta este 2026, de las cuales 38 se encuentran en León, con capacidad para atender a 8 mil 410 menores en ese municipio.
Ante estos casos, el Instituto Mexicano del Seguro Social reconoció la preocupación de los padres de familia y reiteró el compromiso de dar seguimiento a cada caso, así como brindar acompañamiento a las familias afectadas; Mientras a la par revisará el incumplimiento contractual derivado de la suspensión del servicio antes de fechas establecidas.

Cierre repentino
El representante atribuyó la suspensión a la falta de recursos económicos para mantener la operación y sostuvo que correspondía al IMSS informar a los usuarios y ofrecer alternativas. Sin embargo, las familias siguen sin una solución concreta para garantizar el cuidado de sus hijos mientras cumplen con sus jornadas laborales.
El golpe también será económico. Algunas madres señalaron que encontrar otro espacio podría costar alrededor de mil pesos, un gasto imprevisto que se suma a la urgencia de conseguir atención para los menores. Incluso hubo familias que apenas habían ingresado a sus hijos y concluido su proceso de adaptación.
La incertidumbre también alcanza a las trabajadoras. Una empleada denunció que, después de 22 años de servicio, le plantearon recibir apenas 5 mil pesos. El representante aseguró que las liquidaciones se pagarían conforme a derecho, pero durante la reunión no se exhibieron documentos que acreditaran los montos ni las condiciones de terminación laboral.
