Entre 2024 y lo que va de 2026, la Comisión Estatal de Atención Integral a Víctimas (CEAIV) reportó haber brindado algún tipo de apoyo a 733 niñas, niños y adolescentes afectados por la desaparición de su padre o madre. En contraste, el Registro Estatal de Víctimas (REV) contabilizó 245 menores en ese periodo.
Los apoyos reportados por año fueron 179 en 2024, 292 en 2025 y 262 durante 2026. Por su parte, los 245 menores registrados formalmente se dividen en 183 cuyo padre está desaparecido y 62 cuya madre no ha sido localizada.
Irapuato concentra el mayor número de menores registrados, con 181 casos, seguido de Celaya, con 117; Salamanca, con 68; León, con 59; y Silao y Juventino Rosas, con 38 cada uno. La problemática se extiende a 29 de los 46 municipios del estado.
Más allá de las cifras, la desaparición de un padre o una madre puede alterar la estabilidad económica, emocional y familiar de sus hijos.
El reto para las autoridades es identificar a los menores que aún no están incorporados al padrón y garantizar que todas las víctimas indirectas tengan acceso a la atención que necesitan.