Esta tabla periódica es una herramienta que combina braille, texturas, colores y lengua de señas mexicana busca acercar la enseñanza de la química a estudiantes con discapacidad visual y auditiva
La Universidad de Sonora desarrolló una tabla periódica inclusiva que permite identificar y aprender las características de los elementos químicos mediante recursos visuales y táctiles, una propuesta que fue presentada en dos encuentros internacionales sobre discapacidad, derechos humanos e inclusión educativa, realizados en la Ciudad de México.
El proyecto fue expuesto por Ramón Alfonso Moreno Corral, técnico académico del Departamento de Investigación en Polímeros y Materiales, durante el 14.º Congreso Internacional de la Red Interuniversitaria Latinoamericana y del Caribe sobre Discapacidad y Derechos Humanos y el Tercer Encuentro de la Red Nacional de Educación Superior por la Inclusión de la ANUIES.
A través de la ponencia "Juego, accesibilidad e inclusión en la enseñanza de la química", el académico presentó un prototipo que mantiene la distribución convencional de la tabla periódica, pero incorpora tarjetas removibles, escritura braille, colores para distinguir los bloques, texturas y representaciones del alfabeto manual de la lengua de señas mexicana (LSM).
La iniciativa surgió en una clase de Química Orgánica para estudiantes de Ingeniería Química y fue desarrollada por Ángel Francisco García Arrequives y Karen Paola González Moreno, con la participación de los académicos Mario Alberto Trejo Velásquez, José Octavio Juárez Sánchez y Ramón Alfonso Moreno Corral.
Para concretar el material, el equipo adquirió conocimientos de braille, dactilología y comunicación accesible, bajo los principios del diseño universal para el aprendizaje, que contempla diferentes maneras de presentar la información y facilitar su comprensión.

El proyecto ya fue probado con estudiantes
La tabla periódica forma parte del juego "Encuentra al elemento perdido", en el que los participantes reciben tres pistas para descubrir un elemento químico, identificar su tarjeta y ubicarla en el lugar correspondiente, utilizando datos como el número atómico, grupo, periodo y color del bloque.
La dinámica se llevó al Centro de Atención para Estudiantes con Discapacidad del Centro de Estudios Tecnológicos del Mar (CETMAR) número 003, en Guaymas, donde se trabajó con el acompañamiento de Carlos Enrique Evangelista Tiznado, Martha Guadalupe Sánchez Transviña y Karina Guadalupe Zamora Paz.
También se implementó con 17 estudiantes de primer semestre de Ingeniería Biomédica de la Universidad de Sonora y se presentó durante el Rally de la Niñez Científica, actividad en la que participaron niñas, niños, jóvenes y familias.
Como siguiente paso, el equipo contempla realizar evaluaciones sistemáticas para medir la accesibilidad, facilidad de uso y resultados de aprendizaje entre personas ciegas, con baja visión, sordas o con hipoacusia.