Los primeros resultados de las elecciones de medio mandato en Estados Unidos muestran avances del Partido Demócrata frente a los republicanos, tanto en el Senado como en la Cámara de Representantes. Aunque el conteo apenas comienza, las proyecciones apuntan a un mejor desempeño de la oposición respecto a los comicios de 2024.
¿Votantes hispanos abandonan a republicanos?
Texas ha sido gobernado las últimas tres décadas por republicanos, gracias al respaldo de los hispanos, pero en esta elección intermedia el voto latino favorecería a los demócratas.
Los primeros cierres de casillas en los estados del este del país permitieron conocer las tendencias iniciales del escrutinio.
Las proyecciones de medios estadounidenses indican que los demócratas conservaron el escaño del senador Jon Ossoff en Georgia, un resultado indispensable para mantener sus posibilidades de arrebatarle la mayoría del Senado al Partido Republicano.
También retuvieron su escaño en Virginia, como anticipaban las encuestas.
Sin embargo, para alcanzar el control de la Cámara Alta, los demócratas necesitan conservar el asiento que disputan en Míchigan y ganar en otros cuatro estados cuyos representantes actualmente son republicanos.

Demócratas toman ventaja en distritos repúblicanos
En la Cámara de Representantes, donde se renuevan los 435 escaños, los primeros recuentos también muestran avances de la oposición.
Los demócratas encabezan el escrutinio en 18 distritos actualmente representados por republicanos, mientras que el Partido Republicano lleva ventaja únicamente en dos distritos que hasta ahora estaban en manos demócratas.
Estas tendencias todavía son preliminares y podrían modificarse conforme avance el conteo de votos.

El descontento con Trump marca la jornada
Las encuestas previas a la elección anticipaban un avance demócrata, impulsado por el descontento de una parte del electorado con la gestión del presidente Donald Trump.
Los resultados de esta jornada serán determinantes para definir el equilibrio de fuerzas en el Congreso durante la segunda mitad del mandato presidencial y la capacidad de la Casa Blanca para impulsar su agenda legislativa.