El crecimiento de las denuncias por extorsión, la elevada cifra de delitos que nunca llegan al Ministerio Público y la falta de información pública desagregada sobre los casos judicializados exhiben uno de los principales desafíos de seguridad en Guanajuato. Comerciantes, empresarios y familias enfrentan amenazas telefónicas, intimidaciones y exigencias económicas que no siempre quedan registradas en las estadísticas oficiales.
Guanajuato acumula casi mil denuncias por extorsión durante 2026
La extorsión dejó de ser un delito de incidencia marginal en Guanajuato para convertirse en un problema recurrente de seguridad pública.
De acuerdo con los registros del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP), durante 2020 se iniciaron apenas 17 carpetas de investigación por extorsión en la entidad. Para 2025, la cifra alcanzó mil 275 expedientes, lo que representa un incremento acumulado de aproximadamente 7 mil 400 por ciento.
La tendencia continuó durante 2026. Entre enero y septiembre se contabilizaron 993 carpetas de investigación, equivalentes a un promedio de 110 mensuales y casi cuatro denuncias diarias.
Las cifras reflejan el crecimiento de los casos registrados por las autoridades, aunque no permiten establecer por sí solas cuánto aumentó la incidencia real del delito, debido al subregistro y a los cambios en la disposición de las víctimas para denunciar.
CARPETAS DE INVESTIGACIÓN POR EXTORSIÓN EN GUANAJUATO
2020 17
2021 291
2022 523
2023 801
2024 1,027
2025 1,275
2026 993
Fuente: SESNSP. 2026 comprende únicamente enero-septiembre.
Guanajuato figura entre las entidades con mayores tasas de extorsión
La dimensión del problema también se observa al comparar Guanajuato con otras entidades federativas.

En el reporte de enero a octubre de 2025 de la Red Estatal de Observatorios Ciudadanos de Guanajuato, elaborado con estadísticas oficiales, la entidad ocupó el primer lugar nacional en tasa de carpetas de investigación por extorsión, con 16.38 por cada 100 mil habitantes, frente a una tasa nacional de 6.72.
Sin embargo, ese lugar corresponde exclusivamente al periodo analizado. No debe presentarse como una clasificación definitiva de 2026.
En una medición posterior de 12 meses móviles, Guanajuato aparece en sexto lugar por tasa, con aproximadamente 20 carpetas por cada 100 mil habitantes. Esta diferencia muestra la importancia de precisar las fechas de corte antes de comparar estados.
Salamanca, Celaya e Irapuato concentran parte importante del problema
Los registros municipales de la Secretaría de Seguridad y Paz de Guanajuato permiten identificar las zonas con mayor incidencia denunciada durante 2025.
Municipio Carpetas 2025 Tasa por 100 mil
Celaya 239 42.88
Irapuato 235 38.04
Salamanca 177 64.25
San Miguel de Allende 74 41.37
Guanajuato capital 69 33.25
San Luis de la Paz 50 36.33
Salamanca registró la tasa más elevada entre estos municipios, mientras Celaya e Irapuato encabezaron el número absoluto de expedientes.
Los seis municipios reunieron 844 carpetas, aproximadamente dos terceras partes de las mil 275 registradas en Guanajuato durante ese año.
La concentración territorial resulta especialmente relevante por la actividad industrial, comercial y de servicios que se desarrolla en el corredor económico del estado.
Más del 92 por ciento de los delitos permanece fuera de investigación
GUANAJUATO · 2025 92.32%
Cifra oculta de todos los delitos
MÉXICO · 2025 93.4%
Cifra oculta nacional
Uno de los indicadores más preocupantes es la cantidad de delitos que no llegan a investigarse.
La Encuesta Nacional de Victimización y Percepción sobre Seguridad Pública (ENVIPE) 2026, del INEGI, estima que durante 2025 el 92.32 por ciento de los delitos ocurridos en Guanajuato no fueron denunciados o no derivaron en una carpeta de investigación.
Esto significa que, de cada 100 delitos estimados en la entidad, aproximadamente 92 quedaron fuera de una investigación formal.

A escala nacional, la cifra oculta alcanzó 93.4 por ciento
Es indispensable precisar que estos porcentajes corresponden al conjunto de delitos medidos por la encuesta y no exclusivamente a la extorsión. Por ello, no sería correcto multiplicar las carpetas de extorsión por ese porcentaje para calcular un número de víctimas no denunciantes.
Sin embargo, la Encuesta Nacional de Victimización de Empresas (ENVE) 2024 ofrece un indicador específico para el sector productivo: la cifra negra de extorsión contra unidades económicas alcanzó 96.5 por ciento a nivel nacional durante 2023.
La falta de denuncias constituye un obstáculo para dimensionar la magnitud de las amenazas que enfrentan comerciantes y empresarios.
Miles de investigaciones y resultados judiciales todavía insuficientemente desglosados
La apertura de una carpeta de investigación no significa que los responsables hayan sido identificados, detenidos o llevados ante un juez.
El informe anual 2025 de la Fiscalía General del Estado de Guanajuato reportó 162 mil 587 carpetas de investigación iniciadas por todos los delitos, de las cuales 15 mil 570 fueron judicializadas, según las cifras presentadas durante la rendición de resultados.
En el apartado específico de extorsión, la Fiscalía informó 43 sentencias condenatorias y 52 personas sentenciadas durante 2025.
Por otra parte, información del Poder Judicial del Estado, difundida en octubre de 2026, refiere 193 sentencias condenatorias por extorsión entre 2020 y 2025.
Escuadrón Antiextorsión reporta millones de pesos protegidos
El Gobierno de Guanajuato implementó un Escuadrón Antiextorsión como parte de su estrategia de seguridad.
De acuerdo con resultados atribuidos a este grupo especializado, desde su puesta en marcha en 2024 y hasta septiembre de 2026 recibió 2 mil 842 llamadas de auxilio y contribuyó a evitar pagos por más de 103.6 millones de pesos.
También se reportaron 372 casos canalizados a investigación directa y 191 carpetas formalizadas ante la Fiscalía.
Estos resultados muestran intervenciones preventivas y de atención a víctimas, pero no permiten determinar por sí solos cuánto ha disminuido la extorsión real ni cuántas de esas investigaciones llegaron ante un juez.
La diferencia entre llamadas de auxilio, denuncias formales, carpetas judicializadas y sentencias debe mantenerse clara para evitar presentar indicadores distintos como si fueran equivalentes.
La extorsión amenaza también la actividad económica
El impacto del delito va más allá de las estadísticas penales.
La ENVE 2024 del INEGI estimó 747 mil eventos de extorsión contra establecimientos económicos en México durante 2023. En el 14.9 por ciento de los casos, las víctimas entregaron lo exigido.
La misma encuesta identificó que 84.1 por ciento de los eventos ocurrió mediante llamadas telefónicas, mientras 15.2 por ciento se presentó en la calle y 0.7 por ciento a través de medios electrónicos.
Estas cifras nacionales permiten dimensionar la vulnerabilidad del sector empresarial, particularmente de los micronegocios y pequeñas empresas, aunque no representan una medición exclusiva de Guanajuato.
En la entidad, la concentración de denuncias en Celaya, Irapuato y Salamanca coloca el problema en municipios con intensa actividad comercial e industrial.
Las amenazas pueden traducirse en pérdidas económicas, gastos adicionales de seguridad y decisiones para modificar horarios o actividades comerciales. No obstante, se requieren estudios específicos para cuantificar cuántos negocios guanajuatenses han cerrado o se han desplazado directamente por extorsión.

El desafío está en investigar y llevar los casos ante tribunales
El crecimiento de las carpetas de investigación por extorsión obliga a revisar tanto la capacidad de respuesta policial como los resultados del Ministerio Público.
Las cifras oficiales muestran un incremento sostenido de denuncias durante los últimos años, mientras la elevada cifra oculta advierte que una parte importante de la criminalidad permanece fuera de los expedientes.
La Fiscalía cuenta con registros de investigaciones, detenciones y sentencias, pero sigue siendo necesario conocer el destino procesal de cada generación de carpetas por extorsión.
El desafío para las autoridades estatales no se limita a impedir que las víctimas entreguen dinero. También comprende garantizar protección, fortalecer la denuncia, identificar a los responsables y demostrar cuántas investigaciones llegan a una resolución judicial.
Mientras esos resultados no puedan contrastarse mediante indicadores completos y comparables, las cifras de atención y prevención seguirán mostrando solamente una parte del problema.