La gobernadora Libia Dennise, destacó la importancia de construir entornos seguros e igualitarios para que las mujeres puedan caminar por las calles, utilizar el transporte público, estudiar y trabajar sin temor a sufrir violencia.
Por ello durante el Encuentro por la Igualdad: Visión de ONU Mujeres México, realizado en Irapuato, llamó a reconocer las desigualdades que enfrentan diariamente para impulsar políticas públicas que garanticen sus derechos.
La mandataria estatal señaló que la violencia puede presentarse en hogares, escuelas, centros laborales y espacios públicos, por lo que reiteró que su prevención requiere la participación de las instituciones y la sociedad y entre las propuestas destacaron mejorar el alumbrado, identificar zonas de riesgo y ampliar los espacios seguros.

Impartió la conferencia "Territorialización de la agenda de género: principios y buenas prácticas", en la que compartió estudios y experiencias de distintas ciudades del mundo para explicar cómo las decisiones sobre alumbrado público, transporte, calles, servicios y espacios comunitarios influyen directamente en la seguridad y las oportunidades de las mujeres.
Explicó que incorporar la perspectiva de género no corresponde únicamente a las instituciones dedicadas a las mujeres, sino también a las áreas de seguridad, obras públicas, movilidad, desarrollo económico y planeación. Entre las alternativas presentadas destacó los diagnósticos participativos para identificar zonas inseguras, el mejoramiento de espacios públicos y los servicios de cuidados que permitan a más mujeres estudiar, trabajar y disponer de tiempo para ellas mismas.
La Secretaria de las Mujeres, Itzel Balderas Hernández
Destacó que las necesidades y los obstáculos son diferentes en cada uno de los 46 municipios de Guanajuato, por lo que contar con diagnósticos claros permite dirigir los recursos y las acciones hacia quienes más los necesitan.
Señaló que las mujeres representan el 52.4 por ciento de la población estatal y que las desigualdades en el empleo, las responsabilidades de cuidado y el acceso a una vida libre de violencia deben atenderse con políticas públicas cercanas a la realidad de cada comunidad.
