Guanajuato recibió un nuevo refuerzo de 600 elementos del Ejército Mexicano, cuyo despliegue terrestre ya comenzó, en medio de la estrategia federal para contener la violencia y combatir a las organizaciones criminales que operan en la entidad.
De acuerdo con la Secretaría de la Defensa Nacional (Defensa), los efectivos proceden de diferentes puntos del país y se incorporarán a las labores de la 16/a. Zona Militar, en coordinación con autoridades municipales, estatales y federales.
Con este movimiento, suman 2 mil 100 militares en cuatro despliegues anunciados desde septiembre: 600 elementos el día 2 de ese mes, otros 600 entre el 22 y 23, 300 más el 26 y el contingente más reciente de 600 efectivos.
Los militares realizarán patrullajes, reconocimientos terrestres y acciones disuasivas en distintos puntos del estado. La dependencia federal señaló que las operaciones estarán dirigidas a contribuir a la desarticulación de organizaciones delictivas mediante la detención de líderes criminales y otros generadores de violencia.
La Defensa aseguró que las acciones se llevarán a cabo con apego al marco jurídico vigente, particularmente a la Ley Nacional sobre el Uso de la Fuerza, y con respeto a los derechos humanos.
El nuevo envío mantiene el reforzamiento de la presencia militar como uno de los componentes de la estrategia de seguridad federal en Guanajuato, con operaciones coordinadas entre los tres órdenes de gobierno.

Panorama de seguridad en Guanajuato
Guanajuato mantiene un panorama de seguridad complejo: aunque las autoridades reportan una reducción de alrededor del 75% en el promedio diario de homicidios dolosos respecto a febrero de 2025, la entidad continúa entre los estados con mayor número de asesinatos del país. Al cierre de septiembre de 2026, Baja California superó a Guanajuato en este indicador, con apenas tres homicidios de diferencia.
La violencia vinculada con grupos criminales sigue siendo un desafío, con ataques armados y operativos en distintas regiones. Como respuesta, el despliegue de otros 600 elementos del Ejército para reforzar la vigilancia y las acciones coordinadas con autoridades estatales y municipales. El reto es que la disminución estadística se traduzca en una reducción sostenida de la violencia y en mayor seguridad para la población.