La violencia contra las mujeres que forman parte de las corporaciones de seguridad en Guanajuato volvió a cobrar una víctima el pasado 31 de octubre cuando Andrea Ramírez Serrano, elemento de la Policía Municipal de Silao y perteneciente al Grupo de Fuerzas Especiales, fue atacada a balazos mientras viajaba en un automóvil en la zona centro de Celaya, la oficial, quien tenía el grado de Policía Segundo, murió en el lugar.
Otro de los casos ocurrió el 23 de septiembre, cuando Laura Fernanda López, integrante de las Fuerzas de Seguridad Pública del Estado (FSPE), murió durante una emboscada contra una unidad policial en la comunidad de Delgado de Arriba, en Comonfort.
En octubre fueron asesinadas María del Rosario Rodríguez Olvera, agente de Tránsito de Celaya atacada el 17 de octubre mientras estaba en su día de descanso y María Angélica, policía municipal de Purísima del Rincón quien fue asesinada el 24 de octubre cuando regresaba a su domicilio después de concluir su turno.
Con estos hechos, octubre concentró tres de los cuatro homicidios de mujeres policías registrados en Guanajuato durante 2026.
