El labio y paladar hendido es una de las malformaciones congénitas que requiere atención especializada desde los primeros meses de vida, debido a que puede afectar la alimentación, desarrollo del habla, audición y salud bucal de niñas y niños.
En Guanajuato, la Secretaría de Salud estima que esta condición se presenta en aproximadamente uno de cada 750 recién nacidos vivos, aunque sus causas pueden involucrar factores genéticos y ambientales, no siempre es posible identificar un origen específico, por ello la atención temprana es fundamental para mejorar la calidad de vida de los menores y evitar complicaciones durante su crecimiento. (Fuente Secretaría de Salud de Guanajuato)

De acuerdo con la Gaceta de la Universidad Nacional Autónoma de México UNAM, en México
Se notificaron mil 306 casos de labio y paladar hendido durante 2024 y en León, la Escuela Nacional de Estudios Superiores (ENES) de la UNAM ha desarrollado un programa de atención integral que desde 2013 ha realizado cirugías a más de 500 niñas y niños con esta condición.
El tratamiento contempla procedimientos quirúrgicos, ortodoncia, terapia de lenguaje y atención de especialistas en foniatría y psicología, debido a que la rehabilitación puede extenderse durante varios años. (Fuente Sistema de Vigilancia Epidemiológica de Defectos al Nacimiento)

A estos esfuerzos se suman las jornadas de la Secretaría de Salud de Guanajuato:
En mayo de 2026, una campaña realizada en el Hospital General de Guanajuato brindó atención a 94 pacientes, con 24 cirugías, 45 tratamientos con láser, ocho pacientes descartados temporalmente por complicaciones respiratorias y 17 valoraciones subsecuentes y en septiembre el Hospital de Especialidades Pediátrico de León programó 17 pacientes para una jornada reconstructiva y había intervenido a 12 menores al corte informado. (Fuente Secretaría de Salud de Guanajuato)
Sin embargo, el acceso oportuno al tratamiento continúa siendo un desafío para las familias, particularmente aquellas que deben trasladarse desde otros municipios, cubrir gastos de transporte o acudir a numerosas consultas de seguimiento.

La cirugía es solamente una parte del proceso:
Algunos menores necesitan varias intervenciones, vigilancia odontológica, terapia del habla y acompañamiento emocional para favorecer su integración escolar y social, por ello, especialistas destacan la importancia de fortalecer los programas gratuitos, ampliar los equipos multidisciplinarios y orientar a madres y padres desde el nacimiento para que conozcan las alternativas de atención.
El reto consiste en garantizar que la situación económica o el lugar de residencia no determine las oportunidades de recuperación, desarrollo e inclusión de los menores.