Con el objetivo de acercar información actualizada y herramientas para mejorar la atención de las personas con autismo, León será sede del Congreso Internacional de Autismo los próximos 22, 23 y 24 de octubre, con actividades dirigidas a familias, docentes, médicos y estudiantes.
La Maestra Rosy Barroso, Fundadora del Congreso, explicó que el encuentro busca que los conocimientos compartidos por ponentes internacionales se traduzcan en apoyos concretos, donde niñas, niños y jóvenes con autismo requieren acompañamiento especializado.
El programa contempla conferencias y talleres sobre distintas etapas del espectro autista, desde la detección temprana hasta la atención de jóvenes y adultos.
Esta será la tercera edición del congreso realizada en Guanajuato, después de los encuentros de 2011 y 2014. Su regreso coincide con el 15.º aniversario de esta iniciativa.
Además, la Maestra Barroso anuncio que habrá becas para familias interesadas en participar, por lo que invitaron a consultar el programa y solicitar información a través de sus sitios oficiales.

El autismo, conocido como trastorno del espectro autista (TEA), es una condición del neurodesarrollo que influye en la manera en que una persona se comunica, interactúa con los demás, aprende y percibe el mundo que la rodea.
Se le denomina espectro porque se manifiesta de distintas formas y con diferentes niveles de apoyo. Algunas personas pueden requerir ayuda en actividades cotidianas, mientras que otras desarrollan una vida independiente, estudian, trabajan y establecen relaciones sociales.
Entre sus características pueden encontrarse diferencias en la comunicación verbal y no verbal, dificultades para comprender ciertas normas sociales, intereses específicos, preferencia por las rutinas y una mayor o menor sensibilidad a sonidos, luces, texturas y otros estímulos sensoriales.
El autismo no es una enfermedad que deba curarse ni es consecuencia de una mala crianza. Sus causas son complejas y están relacionadas principalmente con factores genéticos y del desarrollo. Tampoco existe una sola forma de ser autista, ya que cada persona tiene habilidades, necesidades y experiencias particulares.
