El deterioro del drenaje, hundimientos en pisos, filtraciones de agua, daños en techos e inseguridad forman parte de los problemas que enfrentan comerciantes del Mercado San Agustín, en León, quienes aseguran llevar al menos dos años buscando una intervención integral del municipio.
El inmueble, que data de 1962, cuenta con alrededor de 60 locales; sin embargo, actualmente sólo unos 15 permanecen activos. El resto se encuentra cerrado, cancelado o en revisión, situación que ha dejado amplias zonas prácticamente vacías y ha reducido la variedad comercial.
DRENAJE COLAPSADO Y HUNDIMIENTOS
Entre las principales preocupaciones está el sistema de drenaje. Los comerciantes señalaron que durante la temporada de lluvias el agua llega a desbordarse por rejillas y alcantarillas.

A esto se suman hundimientos en los pisos de algunos establecimientos, que los locatarios relacionan con un socavón y con el deterioro acumulado del inmueble.
Los techos representan otro problema. Durante las lluvias y ante fuertes rachas de viento, señalaron, algunas tejas y faldones se desprenden, mientras el agua se filtra hacia el interior de los locales.
Los comerciantes reconocieron que SAPAL acudió para realizar trabajos de desazolve, pero sostienen que esta intervención no resolvió el problema de fondo.
"SAPAL desasolvo, no fue a arreglarnos el drenaje", reclamaron.
ACUSAN DOS AÑOS SIN RESPUESTA
Los locatarios señalaron directamente a la Dirección de Comercio, Consumo y Abasto, al asegurar que desde hace aproximadamente dos años han solicitado una intervención al titular del área, Carlos Anaya, sin obtener una solución integral.

De acuerdo con el testimonio, durante un reciente encuentro volvieron a plantearle las condiciones del mercado y la necesidad de rehabilitarlo. Como respuesta, señalaron, se les recordó la entrega de pintura y la intervención de SAPAL.
Sin embargo, consideran que estas acciones son insuficientes frente a las condiciones estructurales que presenta el inmueble.
"Nosotros lo que queremos es que nos rehabiliten el mercado, que sea un mercado digno", expresaron.
También cuestionaron que, mientras públicamente se habla de apoyos e intervenciones en los mercados municipales, en San Agustín persistan problemas que, aseguran, llevan años sin resolverse.
BUSCAN REGULARIZAR A COMERCIANTES
Otro pendiente es la situación administrativa de quienes trabajan en el mercado. Algunos comerciantes aseguran tener entre 10 y 15 años laborando en el lugar, pero todavía no cuentan con permiso o cédula que los reconozca formalmente como locatarios.
Esta condición, afirmaron, les impide acceder a determinados programas de apoyo destinados a comerciantes establecidos.
Pese a ello, señalaron que el municipio realiza cobros mensuales que rondan entre 60 y 80 pesos por cada local.
Los comerciantes consideran que regularizar los espacios permitiría reactivar el mercado, ocupar los establecimientos cerrados y ampliar la oferta para atraer nuevamente a consumidores.

Actualmente permanecen negocios de comida, productos de limpieza, verdulería y carnicería, entre otros, cuyos propietarios aseguran conservar clientela frecuente.
INSEGURIDAD TAMBIÉN ALEJA CLIENTES
A las deficiencias de infraestructura se suma la inseguridad. Los locatarios señalaron que personas ingresaban al mercado para vandalizar espacios, consumir sustancias o pedir dinero a quienes acudían a realizar compras.
Esta situación, afirmaron, provocó temor entre algunos clientes y convirtió zonas del mercado en espacios percibidos como inseguros.
Recientemente elementos de la Policía Municipal han incrementado su presencia y acercamiento con los comerciantes, aunque los locatarios consideran necesario mantener la vigilancia.
Con más de seis décadas de antigüedad y apenas una cuarta parte de sus locales en operación, los comerciantes del Mercado San Agustín piden que la intervención deje de limitarse a trabajos menores y se concrete un proyecto integral para recuperar un espacio comercial que forma parte de la historia de León.