Tu dinero puede desaparecer sin que pierdas la cartera ni entregues físicamente un solo billete. Una compra que nunca hiciste, un cargo que no reconoces o un mensaje que parece venir de tu banco pueden ser el inicio de un fraude digital.
Y es que, mientras pagar con tarjeta o celular se vuelve parte de la vida cotidiana, los delincuentes encuentran nuevas formas de aprovechar la tecnología y engañar a sus víctimas para acceder a sus recursos.
Los fraudes digitales operan de la siguiente manera:
Fuente: Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (CONDUSEF)

Detrás de cada movimiento bancario hay una historia distinta, pero la realidad es que la dificultad está en que una transacción puede aparecer como válida en los sistemas bancarios, incluso cuando existe un engaño detrás. Determinar qué ocurrió requiere revisar las circunstancias de cada operación.
Las cifras reflejan la dimensión del problema. Durante 2025, se reportaron alrededor de 8 mil 921 reclamaciones de usuarios de servicios financieros en Guanajuato. De ese total, el 26.4% estuvo relacionado con posibles fraudes, lo que equivale a aproximadamente 2 mil 355 reclamaciones.
Fuente: Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (CONDUSEF)
La modernización está a la vuelta de la esquina, el dinero cada vez circula menos en efectivo, pero los riesgos no desaparecen: cambian de forma y se trasladan a las pantallas, las terminales y las operaciones que millones de personas realizan todos los días. Ante un problema que puede afectar el bolsillo de cualquier persona, la pregunta es: ¿cómo puede blindarse frente a los fraudes digitales?