La celebración por los 500 años de la fundación de Acámbaro estuvo marcada por las manifestaciones de ciudadanos que mantienen su rechazo al proyecto del Acueducto Solís-León.
Durante la visita de la gobernadora Libia Dennise García Muñoz Ledo, grupos de inconformes se hicieron presentes en diferentes puntos cercanos a las actividades oficiales para expresar su oposición al proyecto hidráulico mediante consignas y protestas.
La presencia de los manifestantes llevó a la propia gobernadora a acercarse a uno de los grupos. García Muñoz Ledo planteó la posibilidad de establecer una vía directa de comunicación y propuso escuchar sus inquietudes a través de una comisión de representantes.
No obstante, el encuentro no se concretó. De acuerdo con la Secretaría de Gobierno, aunque inicialmente se había planteado instalar una mesa de diálogo, posteriormente los ciudadanos inconformes decidieron no aceptar la propuesta.
Más tarde, la mandataria tuvo contacto con otro grupo de manifestantes y nuevamente expresó su disposición para escuchar sus planteamientos y mantener abierta la comunicación respecto al Acueducto Solís-León.
El Gobierno estatal ha señalado que busca mantener el diálogo con los sectores que cuestionan el proyecto, mientras que los opositores sostienen su rechazo al traslado de agua desde la Presa Solís hacia otras regiones de Guanajuato.
La confrontación ocurre mientras el proyecto hidráulico continúa generando posiciones encontradas en el sureste del estado. Las autoridades han defendido el acueducto como parte de una estrategia para atender las necesidades de abastecimiento de agua, mientras habitantes y productores de la zona han advertido sobre sus posibles repercusiones para la región.
