Más de 18 mil metros cúbicos de lirio acuático han sido retirados de la presa Ignacio Allende, en San Miguel de Allende, como parte de los trabajos que realiza la Comisión Nacional del Agua (Conagua) para controlar la proliferación de la planta invasora.
De acuerdo con el reporte de la Dirección Local Guanajuato de la Conagua, las labores han permitido completar 2 mil 627 viajes para extraer la vegetación acumulada en el embalse, con el objetivo de reducir los efectos que su crecimiento puede generar en la calidad del agua y el equilibrio ecológico.
La dependencia informó que el material vegetal extraído se deposita en zonas secas autorizadas, una medida que busca evitar su descomposición dentro de la presa y disminuir posibles afectaciones al cuerpo de agua.
El lirio acuático representa un desafío para los ecosistemas y la infraestructura hidráulica debido a su capacidad de reproducción y expansión. Su proliferación puede dificultar el aprovechamiento del agua, afectar las condiciones ambientales y limitar actividades económicas que dependen del embalse.

No quitar el dedo del renglon
Ante esta situación, la Conagua señaló que los trabajos de extracción y las acciones relacionadas con el saneamiento continuarán de manera ininterrumpida durante los próximos días.
La Dirección Local Guanajuato también aseguró que mantendrá el monitoreo y la vigilancia en la presa Ignacio Allende para dar seguimiento a las condiciones del embalse y a la evolución de las labores de control.
La intervención forma parte de las acciones del Gobierno de México para contener la expansión de especies invasoras que comprometen los recursos hídricos. Sin embargo, la dependencia no precisó una fecha para concluir los trabajos ni informó qué proporción de la superficie afectada por el lirio acuático ha sido recuperada.
El avance de estas labores será clave para evaluar si la extracción permite contener la proliferación de la planta y mejorar las condiciones ambientales de uno de los cuerpos de agua de la región.
