Con miles de velas encendidas y una representación multitudinaria del rosario en la cancha del Estadio León, miles de católicos participaron este domingo en la edición 72 del Rosario Viviente, una tradición religiosa que reunió a familias para compartir una jornada de fe y oración, este año, la ceremonia tuvo un significado especial al conmemorar los 100 años del inicio de la resistencia cristera.
Durante la ceremonia litúrgica se exhibieron reliquias de mártires cristeros, como parte del reconocimiento a los católicos que perdieron la vida durante la persecución religiosa iniciada en 1926, un conflicto que tuvo una importante presencia en Guanajuato y otros puntos del Bajío.
A un siglo de aquellos acontecimientos, el Rosario Viviente recordó a quienes defendieron sus creencias y mantuvo viva una tradición que forma parte de la identidad religiosa de la ciudad.
Y en este importante evento estuvo presente el arzobispo Jaime Calderón Calderón junto con los obispos auxiliares Rubén de la Cruz e Israel Ramón Orozco.