San Miguel de Allende proyecta tener capacidad suficiente para atender la demanda de agua durante los próximos 50 años y, al mismo tiempo, busca reducir los riesgos de inundaciones mediante una estrategia que vincula infraestructura hidráulica, planeación urbana y control del crecimiento.
El presidente municipal, Mauricio Trejo, afirmó que el municipio cuenta actualmente con 2 millones 813 mil metros cúbicos de agua en sus redes, mientras que la demanda estimada para las próximas cinco décadas sería de 2 millones 803 mil metros cúbicos, de acuerdo con las proyecciones de crecimiento poblacional.
El alcalde sostuvo una estrategia de gobierno que plantea que el desarrollo urbano debe avanzar únicamente cuando exista capacidad real para sostenerlo.
Trejo señaló que esta política también implica limitar las factibilidades de agua para nuevos desarrollos cuando no exista disponibilidad suficiente, aunque aseguró que el municipio sí acompañará proyectos que generen empleo, particularmente en las comunidades, siempre que cumplan con los requisitos técnicos, legales y ambientales.

Infraestructura contra inundaciones
El gobierno municipal también atribuyó la reducción de afectaciones durante la reciente temporada de lluvias al funcionamiento de cárcamos, mantenimiento de infraestructura, reparación de drenajes y sustitución de tuberías.
Aunque algunas tormentas rebasaron la capacidad ordinaria de desalojo en determinados puntos, las autoridades señalaron que las principales afectaciones fueron alcantarillas saturadas o botadas, sin que se registraran inundaciones graves ni daños mayores para la población.
La estrategia contempla además trabajos en cárcamos, drenajes, plantas tratadoras y sistemas de conducción, con el objetivo de atender problemas estructurales y preparar al municipio para su crecimiento futuro.
Trejo resumió la política hídrica del municipio en tres puntos: mantener capacidad de abasto, reducir riesgos de inundación y evitar que el crecimiento urbano avance sin respaldo de infraestructura.
Con ello, el municipio coloca al agua como uno de los principales criterios para definir dónde y cómo puede crecer San Miguel de Allende.
