Estudiantes y trabajadores de León destinan alrededor de 200 a 500 pesos semanales para trasladarse en camiones y orugas hacia sus escuelas, centros laborales y otros puntos de la ciudad, el gasto representa una parte importante de sus ingresos o del presupuesto familiar, principalmente para quienes realizan varios viajes durante la semana.
En el caso de los estudiantes, el impacto económico se reduce para quienes cuentan con apoyo del Municipio de León, mediante los programas de transporte dirigidos a este sector, a este respaldo se suma el apoyo económico de madres, padres o familiares, quienes en muchos casos contribuyen para cubrir los traslados diarios y evitar que el costo del transporte se convierta en un obstáculo para continuar con sus estudios.
Para los trabajadores, en cambio, el gasto depende de la distancia entre sus hogares y centros laborales, así como del número de unidades que necesitan utilizar para completar sus recorridos.
Ante ello, usuarios señalan que el transporte público continúa siendo indispensable para realizar sus actividades cotidianas, aunque el desembolso semanal puede representar una presión económica, especialmente para quienes deben trasladarse seis o siete días por semana.

Ante la limitada disponibilidad de rutas de transporte público, la aglomeración de vehículos y el tráfico que se registra en distintos puntos de la ciudad, ciudadanos continúan demandando mayores alternativas de movilidad que les permitan trasladarse de manera más eficiente hacia sus destinos.
En este contexto, algunos adultos mayores han optado por caminar hacia sus destinos como una alternativa ante las dificultades para abordar una unidad o los tiempos de traslado, sin embargo, para estudiantes universitarios y personas trabajadoras, el transporte público continúa siendo un medio esencial, por lo que consideran necesario ampliar las opciones disponibles y mejorar las condiciones para quienes utilizan diariamente este servicio.
