La Secretaría de Salud de Baja California Sur ampliará la capacidad de atención del Hospital General de Cabo San Lucas con 12 camas instaladas en una unidad móvil, como respuesta a la saturación de los servicios de urgencias registrada durante las últimas semanas.
La medida forma parte de una inversión de 29 millones de pesos en equipamiento e infraestructura médica, informó la secretaría de Salud estatal, Ana Luisa Guluarte Castro.
La funcionaria explicó que la ampliación busca reducir las dificultades que enfrentaron los servicios hospitalarios ante el incremento de solicitudes de atención.
"En algunos días se tuvo en medios de comunicación sobre que las ambulancias no tenían donde dejar a pacientes porque los hospitales estaban saturados, una respuesta del gobierno del estado es ampliar 12 camas de la unidad móvil en este hospital para fortalecer los servicios y evitar saturación en servicios de urgencias"
Como parte de las acciones anunciadas, también se contempla la instalación de un Centro Regulador de Urgencias Médicas (CRUM), que recibe las llamadas de auxilio y determina, mediante personal médico y de enfermería, si es necesario enviar una ambulancia.
Guluarte Castro explicó que este mecanismo permite valorar cada caso y ofrecer consultas mediante telemedicina, incluidas videollamadas, cuando las condiciones del paciente lo permiten. Con ello, dijo, se ha reducido el envío de ambulancias para situaciones que no requieren un traslado a los servicios hospitalarios.
Inversión incluye unidades móviles y equipo médico
Los 29 millones de pesos anunciados también contemplan dos unidades móviles para la detección de cáncer cervicouterino y cáncer de mama, mediante pruebas de tamizaje. Además, se incluye una clínica de colposcopía y la entrega de equipos de rayos X, de acuerdo con la secretaria.
La ampliación de la capacidad hospitalaria ocurre después de que Bomberos de Cabo San Lucas denunciara dificultades para ingresar pacientes al Hospital General debido a la saturación de urgencias. La corporación señaló que algunas ambulancias debían permanecer durante horas a la espera de que sus pacientes fueran recibidos, lo que afectaba la disponibilidad de las unidades para atender nuevas emergencias.
