La atención de especies invasoras representa una de las líneas de trabajo necesarias para avanzar en la conservación y recuperación del Estero de San José del Cabo. Al respecto, Enrique Troyo Diegues, investigador titular del Centro de Investigaciones Biológicas del Noroeste (CIBNOR) explicó que México cuenta con antecedentes de investigación y protocolos técnicos que pueden servir como referencia para atender esta problemática.
"Una vez que llega este tipo de especies, en este caso el pino salado, créanme que es para quedarse. Si lo vamos a sacar, solo cortándolo y para podar, no, no vamos a hacer nada, va a rebrotar. Es complicado, porque tiene una raíz muy fuerte que profundiza, que crece hacia las profundidades del subsuelo y es sumamente agresiva"., explicó.
El especialista indicó que desde 2015 existe un documento denominado Protocolo para el control y erradicación del pino salado, desarrollado con la participación de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (CONANP), el Fondo Mexicano para la Conservación de la Naturaleza y organizaciones vinculadas con los trabajos de conservación en Cuatro Ciénegas, Coahuila.
Extracción manual y seguimiento, alternativas para el estero
Troyo Diegues explicó que el pino salado puede modificar las condiciones del suelo al extraer sales del subsuelo y liberarlas en su entorno, lo que limita el establecimiento de otras plantas. Su crecimiento también puede generar acumulaciones de vegetación en los cauces de arroyos, con posibles afectaciones al flujo del agua durante las temporadas de lluvia.
Ante estas condiciones y considerando que el Estero de San José del Cabo es un área natural protegida, el investigador planteó que las primeras acciones deben privilegiar métodos compatibles con el entorno, como la extracción manual en superficies previamente identificadas.
Agregó que estas intervenciones deben formar parte de un programa de manejo a mediano plazo, que contemple el reconocimiento de las zonas afectadas, la caracterización de las poblaciones de especies invasoras y el monitoreo permanente de los resultados.
Investigación y coordinación para fortalecer la conservación
El investigador también identificó al manto de la virgen y al lirio acuático entre las especies invasoras que requieren atención en el ecosistema. Sobre este último, explicó que los aportes de aguas residuales pueden favorecer su crecimiento debido a la concentración de nutrientes que contienen.
En este sentido, destacó la importancia de generar información técnica y experiencias de manejo que permitan evaluar la efectividad de las medidas implementadas y, posteriormente, considerar su aplicación en otros ecosistemas de Baja California Sur, donde también se registra la presencia de pino salado.
"Tenemos que colaborar y apoyar para rescatar nuestro Estero de San José, porque es un ícono, es un emblema, no solo para el municipio de Los Cabos, para todo el estado también. Es una fuente de humedad, de regulación de temperatura y de biodiversidad. Es uno de los elementos que hay que proteger", concluyó el especialista.