Las inundaciones registradas durante septiembre y octubre en el centro de Cabo San Lucas, donde el agua alcanzó niveles muy altos y las corrientes dificultaron el tránsito peatonal y vehicular, evidenciaron la necesidad de invertir en infraestructura para el manejo de agua pluvial en Los Cabos.
Cuestionada sobre la falta de obras suficientes para atender estas contingencias, Beatriz González, directora del Instituto Municipal de Planeación (IMPLAN), reconoció que durante años este tipo de infraestructura no fue considerada una prioridad de inversión, debido a que las lluvias eran poco frecuentes y se percibía como un gasto elevado.
Sin embargo, consideró que las afectaciones recientes y los efectos del cambio climático obligan a replantear esa visión.
"No era viable financieramente la inversión pero considero que con todos los efectos que hemos visto recientemente y con tema de cambio climático y etcétera, este tema de inundaciones va a incrementar y si se va a volver una prioridad la infraestructura para el manejo de agua pluvial, es un tema complejo"
Topografía y crecimiento urbano complican el manejo del agua
La directora explicó que resolver las inundaciones representa un desafío debido a condiciones naturales del terreno, topografía y pendientes de la ciudad.
Ante estas características, las soluciones van más allá de construir drenajes o canalizaciones, sino que también deben considerar como nuevas edificaciones modifican los escurrimientos naturales.
Advirtió que el crecimiento de las superficies pavimentadas reduce la capacidad del suelo para absorber el agua, lo que provoca que las precipitaciones se desplacen con mayor velocidad y volumen hacia las partes bajas de la ciudad.
"Lo que hacemos es ir construyendo sobre estos escurrimientos, irlos mandando a una calle y luego a otra, y así le vamos sumando cantidades de agua cada vez mayores a estas vialidades. Después tenemos las problemáticas que tenemos, por no respetar los cauces naturales", advirtió.

Proponen captar agua de lluvia y respetar cauces naturales
Planteó incorporar el concepto de ciudades esponja en la planeación urbana, un modelo que busca captar, retener e infiltrar agua de lluvia para evitar grandes concentraciones.
Gonzales mencionó la creación de zonas de captación en las partes altas de la ciudad, la instalación de sistemas de almacenamiento de agua pluvial en las construcciones y la incorporación de techos verdes e infraestructura que permita aprovechar las precipitaciones.