El sector acuícola del estado de Sinaloa se encuentra sumergido en una crisis sin precedentes que amenaza con la desaparición total de la actividad. Así lo advirtió Luis Campos González, presidente de la asociación, quien denunció que el mercado nacional está completamente colapsado por el ingreso masivo de camarón de importación y la total falta de apoyo gubernamental.
De no frenarse esta situación, el líder del sector alertó sobre el inminente cierre del 100% de las granjas acuícolas, lo que dejaría en la calle a cerca de 60 mil familias a nivel nacional, afectando principalmente a Sinaloa, Sonora, Nayarit y Colima.
El "boquete" de las importaciones
El principal factor del colapso financiero es la competencia desleal generada por las importaciones provenientes de Centroamérica (Honduras, Guatemala) y Ecuador. Campos González detalló con cifras la inviabilidad económica que enfrentan actualmente:
Costo de producción local: $75.000 pesos por un kilo de camarón de 15 gramos.
Precio de venta actual del productor mexicano: $65.000 pesos por kilo.
Precio del camarón importado: Entre $45.000 y $50.000 pesos por kilo.
"Ahorita el mercado está colapsado, estrategia no hay. Nosotros tenemos un problema muy grande: los precios están por abajo de los costos. Por tanta importación, saturaron el mercado, saturaron las bodegas... El camarón sinaloense se va a la baja y corre el riesgo de que este año se haga un solo.
Aunado a la crisis comercial, los productores enfrentan un rezago histórico en infraestructura. El 90% de las granjas en Sinaloa opera con motores de diésel, lo que eleva drásticamente los costos operativos, una situación que se agrava con el aumento de temperaturas debido al cambio climático, ya que los estanques exigen un mayor bombeo de agua.
Grito desesperado
La desesperación ha llevado a los productores a tomar medidas extremas. "Ahorita actualmente un servidor tiene hipotecada hasta la pensión por cinco años... Corro el riesgo de perderla. Ya dejamos de sembrar la mitad de las granjas y estamos con el desespero de sacar y limpiar los estanques para poder cerrar, porque si no, nos vamos a quedar hasta sin casa", confesó con crudeza, Leonel Sánchez, acuicultor sinaloense.
El colapso de los precios ha provocado que la venta del crustáceo únicamente cubra el costo del alimento balanceado, dejando en total pérdida el resto de los insumos indispensables para la operación acuícola y ribereña:
