GUASAVE, SINALOA.- Un grave foco de contaminación mantiene en alerta a los habitantes de la comunidad de El Tajito, perteneciente a la sindicatura de Gabriel Leyva Solano, donde cientos de litros de aguas negras se derraman sobre las calles Mariano Escobedo y Belisario Domínguez, sin que hasta el momento las autoridades hayan acudido a resolver el problema, denunciaron residentes.
La situación ha generado molestia entre las familias, quienes aseguran que los escurrimientos de aguas residuales representan un riesgo sanitario para la población, especialmente para los niños y estudiantes que diariamente transitan por la zona para acudir a los planteles educativos cercanos.
A esta problemática se suma el paso constante de deportistas que acuden a las instalaciones del deportivo, quienes también deben enfrentarse a las condiciones insalubres de las vialidades.
AGUAS FECALES, UN RIESGO PARA NIÑOS Y DEPORTISTAS
Los vecinos señalaron que los derrames han convertido las calles en espacios contaminados, donde los encharcamientos de aguas residuales generan malos olores y preocupación por las posibles afectaciones a la salud de quienes viven o transitan por el sector.
"Nos afecta con la cuestión de los aromas, simplemente para adentro de la casa, le baja uno al sanitario y no jala como debe de jalar; tenemos ese problema desde hace mucho", indicó el residente Luis Enrique Félix Valenzuela.
La inconformidad crece ante la falta de atención de las autoridades municipales y de la Junta Municipal de Agua Potable y Alcantarillado de Guasave (Jumapag), dependencia a la que los habitantes exigen intervenir de inmediato para detener los escurrimientos y evitar que el problema continúe agravándose.
Los residentes advierten que no se trata únicamente de una molestia por los malos olores, sino de una situación que requiere atención urgente por las condiciones de insalubridad que genera en una zona de tránsito frecuente para menores de edad y familias.

DERRAMES TAMBIÉN OBSTACULIZAN SERVICIOS ESENCIALES
Además del riesgo sanitario, los habitantes denunciaron que la acumulación de aguas negras dificulta el tránsito por las calles afectadas e incluso complica el acceso de servicios básicos, como los camiones encargados de la recolección de basura.
Esta situación podría agravar las condiciones de limpieza de la comunidad si los vehículos recolectores enfrentan dificultades para circular por el área, aumentando la preocupación de los residentes por el deterioro de su entorno.
Los afectados cuestionaron que, pese a las molestias y los riesgos que representa el problema, no hayan visto una respuesta efectiva de las dependencias responsables de atender los servicios públicos.
EXIGEN A JUMAPAG SOLUCIÓN INMEDIATA
Ante este panorama, los vecinos de El Tajito hicieron un llamado enérgico a la Jumapag para que envíe personal operativo, inspeccione el origen de los derrames y realice los trabajos necesarios para restablecer las condiciones sanitarias de las vialidades.
También exigieron al Gobierno Municipal de Guasave que intervenga y dé seguimiento al caso, pues consideran injusto que las familias tengan que soportar los escurrimientos de aguas residuales sin una solución concreta.
Los habitantes piden que las autoridades dejen de ignorar una problemática que afecta la vida cotidiana de la comunidad y actúen antes de que las condiciones empeoren. La atención oportuna de los derrames es indispensable para proteger la salud pública, recuperar la circulación y evitar que las calles de El Tajito continúen convertidas en un foco de contaminación.