GUAMÚCHIL, SALVADOR ALVARADO.- A casi cinco años de que el Gobierno anunciara oficialmente la clausura del basurón de Tamazula II, la realidad para las familias de esta comunidad sigue siendo la misma: toneladas de basura acumulada, contaminación, malos olores y un incendio que, de acuerdo con habitantes, permanece activo desde hace aproximadamente tres meses, sin que se concrete una solución definitiva.
La situación exhibe la falta de resultados de las autoridades municipales para resolver un problema que continúa afectando directamente a la población. Pese al compromiso de cerrar el sitio desde diciembre de 2021, el basurón sigue recibiendo residuos del servicio de recolección, lo que ha provocado que el espacio se encuentre prácticamente saturado.
El problema incluso ha rebasado los límites del terreno destinado para la disposición de desperdicios, pues durante un recorrido por el lugar se observaron montones de basura de diferentes tipos a lo largo de aproximadamente un kilómetro del camino de acceso, invadiendo los costados de la vialidad y dificultando el tránsito de las unidades.
TRES MESES DE HUMO Y CONTAMINACIÓN
Para los habitantes de Villa Benito Juárez, el humo que se desprende de la quema de basura se ha convertido en una molestia constante. Iliana Karina Moraga, miembro del Cabildo de Salvador Alvarado, calificó la situación como crítica, debido a la cercanía del basurón con las viviendas y mencionó que el gobierno tiene que hacer algo al respecto para atender las demandas de las comunidades de Salvador Alvarado.
"Se tiene que hacer algo, pues, se tiene que solucionar por lo menos a las comunidades que tienen tantos años solicitando esta situación que se resuelva". Indicó la funcionaria.
Vecinos explican que cuando disminuye la intensidad del viento, el humo se desplaza directamente hacia los hogares, se introduce por puertas y ventanas y deja un desagradable olor en el interior de las casas.
La preocupación aumenta por las posibles afectaciones a la salud de niños pequeños y personas vulnerables, quienes permanecen expuestos a los contaminantes que se desprenden de los residuos incendiados.
Habitantes de Tamazula II, señalan que el humo y los malos olores se perciben desde las primeras horas de la mañana, cuando las familias comienzan sus actividades cotidianas, generando un entorno incómodo y poco saludable.

URGE DETENER EL TRASLADO DE BASURA A LA COMUNIDAD
Mientras el Gobierno de Salvador Alvarado mantiene pendiente la clausura definitiva del basurón, las familias de Tamazula II continúan pagando las consecuencias de un problema que no provocaron y que amenaza sus condiciones ambientales y de salud.
La exigencia es que se detenga el traslado de más residuos a esta comunidad y que el servicio de recolección deje de utilizar el sitio como destino final de la basura, pues seguir depositando desperdicios en un espacio saturado únicamente agravaría las condiciones actuales.
A casi cinco años del anuncio de clausura, los habitantes siguen esperando que las autoridades municipales pasen de los compromisos a las acciones y garanticen una solución definitiva. Tamazula II no puede seguir siendo el destino de toneladas de basura ni vivir entre humo, incendios y contaminación mientras la clausura del basurón continúa sin hacerse efectiva.