Precios de productos básicos golpean el bolsillo
Guasave, Sinaloa.- El incremento en el precio de algunos productos de la canasta básica continúa presionando la economía de las familias sinaloenses, mientras comerciantes del Mercado Municipal de Guasave advierten un cambio en los hábitos de compra de los consumidores.
Más productos por encima del promedio
Durante octubre de 2026, 13 de los 19 productos monitoreados en Sinaloa registran precios superiores al promedio nacional, mientras solamente cinco se encuentran por debajo de esa referencia.
Entre los productos que han presentado mayores incrementos destacan la cebolla, con un alza de 16.36 por ciento; el chile jalapeño, 6.60 por ciento; el azúcar, 6.32 por ciento, y el tomate verde, con 5.13 por ciento.
Aunque el Gobierno federal mantiene como referencia que la canasta PACIC (Paquete Contra la Inflación y la Carestía del Gobierno de México), integrada por 24 productos, debe comercializarse por debajo de los 910 pesos, el comportamiento de los precios de mayoreo mantiene presión sobre el gasto cotidiano.
"Más o menos hacemos la lucha para que nos alcance. Primero pregunto y después compro; si no, le busco por otro lado", mencionó Consuelo Leyva, ciudadana.

Familias compran menos
El impacto también se refleja en el comportamiento de los consumidores. Familias sinaloenses han reportado gastos de hasta 2 mil 500 pesos semanales en el mandado, por lo que algunas han optado por comparar precios, reducir cantidades o incluso eliminar determinados productos de sus compras.
En Guasave, comerciantes del Mercado Municipal señalaron que las familias han reducido el volumen de sus adquisiciones y ahora compran únicamente lo necesario para uno o dos días, una estrategia que les permite administrar mejor el dinero disponible.
"De que no alcanza, no alcanza. Gastamos mil cien, mil doscientos, novecientos cincuenta, algo así. Depende si compras carne, ya ven que es muy cara, y la verdura ya ves cómo está. Hacemos milagros porque no hay más", manifestó René López, ciudadano.

El panorama refleja que, pese a los mecanismos establecidos para contener el precio de la canasta básica, el gasto cotidiano continúa representando un reto para los hogares.