Colapsos de drenaje una historia de nunca acabar en Salvador Alvarado

Por: Jesús Ibarra
Los Mochis
Fecha: 06-10-2026

GUAMÚCHIL, SALVADOR ALVARADO.- Los problemas de drenaje sanitario continúan representando uno de los principales reclamos de habitantes de Salvador Alvarado, particularmente en Guamúchil, donde vecinos de sectores como Cuauhtémoc, San Miguel, 5 de Febrero y el Fraccionamiento Los Ángeles han reportado saturaciones, derrames y colapsos de la red durante distintos periodos.

La situación ha generado cuestionamientos hacia la Junta Municipal de Agua Potable y Alcantarillado de Salvador Alvarado (JAPASA), principalmente por los tiempos de respuesta y la capacidad operativa para atender de manera oportuna los reportes que surgen en las colonias.


CUANDO EL PROBLEMA ES EL DRENAJE, LA RESPUESTA NO DEBERÍA SER BUSCAR CULPABLES


Ante algunos de estos problemas, la explicación de que los taponamientos son provocados por basura y otros objetos que la ciudadanía arroja al sistema ha sido señalada por habitantes como una manera de trasladar parte de la responsabilidad hacia los usuarios.

Los vecinos reconocen que existen prácticas ciudadanas que pueden contribuir a los taponamientos, pero consideran que el argumento no puede convertirse en la respuesta principal cuando existen derrames recurrentes y puntos que históricamente han presentado problemas.

Para los usuarios, la prioridad debería ser que JAPASA cuente con la maquinaria, personal y capacidad técnica suficientes para atender los reportes, determinar las causas de fondo y evitar que una emergencia sanitaria permanezca durante días.





LA GLORIA: UNA SOLUCIÓN ANUNCIADA QUE SIGUE BAJO CUESTIONAMIENTO


El panorama también genera dudas al recordar que en octubre de 2025, JAPASA informó públicamente sobre la solución de un problema considerado histórico en materia de drenaje en la colonia La Gloria.

Sin embargo, habitantes señalan que las aguas negras continúan apareciendo en distintos puntos y que incluso se han observado descargas sobre el arroyo El Zopilote, situación que mantiene abierta la preocupación por el manejo de las aguas residuales.

El cuestionamiento de fondo es sencillo: si determinados problemas fueron considerados solucionados, ¿por qué continúan apareciendo derrames y afectaciones en la zona?


CUAUHTÉMOC, UNO DE LOS PUNTOS MÁS COMPLICADOS


Durante los periodos de lluvia, la colonia Cuauhtémoc se ha convertido en uno de los sectores donde los problemas de drenaje sanitario se hacen más evidentes.

La saturación de la red puede provocar que las aguas residuales regresen hacia las calles y alcancen espacios donde transitan familias, convirtiendo un problema de infraestructura en un asunto que también puede representar riesgos sanitarios.

Para los habitantes, no se trata solamente de acudir a destapar una tubería cada vez que ocurre un derrame. El reclamo es que se realicen diagnósticos y obras que permitan conocer por qué determinados sectores continúan presentando los mismos problemas.





LA FALTA DE MAQUINARIA TAMBIÉN RETRASA LA ATENCIÓN


A esta problemática se suma la falta de maquinaria suficiente, una condición que puede incrementar los tiempos de respuesta cuando se presentan varios reportes de manera simultánea.

Cuando una junta de agua potable no dispone de los equipos necesarios para atender rápidamente un colapso, los ciudadanos terminan enfrentando las consecuencias: calles con aguas negras, malos olores, riesgo sanitario y molestias que pueden prolongarse mientras se espera una solución.

El reclamo ciudadano, por tanto, no se limita a exigir que JAPASA atienda un reporte. También plantea la necesidad de fortalecer su capacidad operativa para que pueda responder de manera preventiva y no únicamente cuando el problema ya se encuentra en las calles.


MÁS ALLÁ DE BUSCAR CULPABLES, SE REQUIEREN SOLUCIONES


El debate sobre quién provoca los taponamientos puede continuar, pero para los habitantes de Salvador Alvarado la necesidad inmediata es otra: que el drenaje funcione y que los derrames sean atendidos con rapidez.

La ciudadanía tiene también una responsabilidad en el cuidado de la infraestructura, evitando arrojar basura, grasas y objetos al sistema sanitario. Pero esa responsabilidad no elimina la obligación de la junta municipal de mantener, supervisar y atender la red de drenaje.

Mientras continúen los derrames en sectores como Cuauhtémoc y otros puntos de Guamúchil, los habitantes seguirán preguntando si realmente existe un plan para resolver los problemas de fondo o si únicamente se continuará atendiendo cada emergencia conforme vaya apareciendo.

Porque cuando las aguas negras llegan a las calles, lo que los ciudadanos necesitan no es un culpable: necesitan una solución.


Noticias Relacionadas

Más de Meganoticias